martes, 9 de diciembre de 2014

Por qué los Niños Humanos crecen mas lento?

            Por qué los niños humanos tardan tanto en crecer? Por ejemplo, al comparar a un niño varón con un chimpancé varón, aun cuando terminen con el mismo peso corporal, crecen con patrones distintos. Al año, el humano pesa el doble que el chimpancé, pero a los ocho años, el chimpancé tiene dos veces el peso del humano. El mono alcanza su peso de adulto con un adelanto de 6 a 12 años antes que el humano. Un gorila macho crece aun más rápido, a los 5 años pesará 110 lbs (50 kg), a los diez su peso es 265 lbs (120 kg) y cuando adulto el total es 330 lbs (150 kg).
           La respuesta se puede explicar por la necesidad energética de un cerebro humano joven. Con la ayuda de trazadores radioactivos los científicos han podido medir el consumo de glucosa en las distintas zonas cerebrales. Pero este es un procedimiento empleado pocas veces, sólo cuando se investigan problemas neurológicos. Sin embargo con los pocos casos disponibles se ha detectado cuan radicalmente diferente es el cerebro de un niño frente al de un adulto o de un bebé.
          Desde los cuatro años hasta la pubertad, el cerebro joven “engulle” mucha glucosa. La corteza cerebral, su sección más grande, consume en este lapso casi el doble de lo consumido antes o de lo que consumirá después.
Pero esto es algo que debe revisarse más a fondo, pues el cuerpo de un niño es la tercera parte del tamaño de un adulto aunque sus cerebros son casi iguales. Viéndolo porcentualmente, en un niño, su cerebro requiere la mitad de la energía que él consume.
Energía necesaria para el cerebro y tamaño del cuerpo.
          Graficando el crecimiento del niño versus el consumo de energía en su cerebro se observa que tienen tendencias opuestas: cuando uno sube, el otro baja. Cuando hay picos en la necesidad de glucosa para el cerebro hay una fuerte enlentecimiento en el crecimiento del cuerpo.
    No importa el momento, la sangre tiene siempre una cantidad limitada de glucosa. Afortunadamente, el hígado puede producir glucosa con cierta rapidez, lo que puede prevenir que el resto del organismo compita fuertemente con el cerebro en la obtención de glucosa. Además, hay otros órganos del cuerpo que también emplean  ácidos grasos como fuentes de energía para no competir con el cerebro.
         Pero también están los músculos esqueléticos, que cuando se les ejercita de manera intensa y prolongada, si compiten con el cerebro por el suministro de glucosa. En el caso de adultos, el hígado eleva rápidamente la generación de glucosa para alimentar a los músculos. Y si bien en el caso de los adultos podría haber situaciones poco conflictivas por esa competencia por la glucosa, en el caso de un niño puede ser una grave amenaza.
         Afortunadamente el cuerpo mismo se enlentece y modera sus actividades, rebajando el ritmo del crecimiento y limitando el volumen de músculos esqueléticos. Y es por esta razón, que en los niños el cuerpo es de menor tamaño y con músculos menos desarrollados que en los adultos.

Lo que en verdad importa son las conexiones

      Un cerebro más grande puede ser un cerebro más inteligente. Pero puede ser aun más inteligente si desarrolla conexiones más refinadas. La “neuro-maduración” involucra un desarrollo exuberante de sinapsis- las conexiones entre las neuronas.
       Las sinapsis son las consumidoras más importantes de energía dentro del cerebro. Y es su exuberancia lo que ocasiona que el cerebro de los niños consuma mucha energía.
          En resumen, la voluminosa formación de conexiones del cerebro humano es muy superior a la de las demás especies animales. Esto ocasiona que en la etapa infantil, nuestro cerebro consuma prácticamente la mitad de la energía que necesitamos. Para evitar un grave colapso orgánico, el organismo enlentece el desarrollo de órganos como los músculos esqueléticos mientras dura esa etapa de nuestro desarrollo cerebral. Por eso, crecemos lentamente cuando niños
         Hasta pronto!!


Fuente: http://blogs.discovermagazine.com/crux/