martes, 16 de septiembre de 2014

La Asertividad Ayuda a Controlar el Estrés

          La asertividad es la capacidad de expresar los sentimientos y hacer valer los derechos de uno mismo respetando los sentimientos y derechos de los demás. La comunicación asertiva es apropiada, directa, abierta y honesta y aclara las necesidades de la otra persona. La asertividad es algo natural para algunos, pero no es tan fácil para otros.
          La buena noticia es que la asertividad es una habilidad que se puede aprender. Quienes dominan la asertividad son capaces de reducir los conflictos interpersonales en sus vidas, reduciendo así una fuente importante de estrés.

Asertividad vs. Agresividad

        A veces la gente confunde la agresividad con la asertividad, ya que los dos tipos de comportamiento implican defender los derechos de uno mismo y expresar las necesidades propias.
        La diferencia clave entre los dos estilos de comunicación es que las personas asertivas se expresan:
·         Respetando al otro,
·         Asumiendo lo mejor en los demás,
·         Respetándose a si mismos,
·         Pensando en los beneficios para ambos y,
·         Tratando de comprometerse en la situación.
      Por el otro lado, los individuos que se comportan agresivamente tienden a emplear tácticas como la falta de respeto y un trato manipulador, degradante y abusivo. Las personas agresivas hacen suposiciones negativas sobre los motivos de los demás y piensan en términos de represalias, sin acercarse al punto de vista de la otra persona. Además, los agresivos sienten que ganan a costa de los demás, y para ello crean conflictos innecesarios.

Asertividad y Estrés

        La asertividad afecta a muchas áreas de la vida. Las personas asertivas tienden a tener un menor número de conflictos en sus relaciones con los demás, lo que se traduce en mucho menos estrés en sus vidas.
        Las personas asertivas consiguen satisfacer sus necesidades y ayudan a otras a satisfacer las suyas también. Por lo tanto, tienen relaciones mas fuertes con los demás y siempre pueden contar con alguien en momentos difíciles, lo cual también ayuda en el manejo del estrés.
           En contraste con esto, la agresividad tiende a alienar a los demás y crear una tensión innecesaria. Con el tiempo, las personas que se comportan de manera agresiva tienden a tener una cadena de relaciones fallidas y poco apoyo social. Irónicamente, a menudo se sienten como las víctimas.

         Hasta pronto!!

Fuente: Lamenteesmaravillosa.com