martes, 8 de julio de 2014

Se puede ser Obeso y no tener Problemas de Salud?

            No toda persona obesa tiene problemas de salud. Es, lo que alegan algunos investigadores, que han observado que una pequeña fracción de personas con sobrepeso tienen niveles normales de azúcar en la sangre, lo mismo que su presión arterial es normal. Estos son los que se han dado a conocer como “obesos sanos”.
Recientemente los científicos han identificado una proteina simple que según parece, su ausencia o presencia,  influye en que la obesidad sea benigna o dañina. “Esta proteina es un nuevo factor en el proceso de entender como la obesidad conduce a enfernedades” manifiesta Alan Saltiel, un biólogo celular de University of Michigan, Ann Arbor.
Es ampliamente conocido y aceptado que la obesidad conduce a un cuadro de problemas de salud, como diabetes, enfermedades del corazón, cáncer. Tan estrecha es la relación entre kilogramos de mas y enfermedades, que el año pasado la Asociación Médica Norteamericana clasificó a la obesidad como una enfermedad en si misma.  Aunque algunos investigadores argumentan que hay una pequeña fracción de obesos que son saludables, hay mucha controversia  en relación a este planteamiento. Mas bien, la tendencia es concebir a la “obesidad saludable” como una fase transitoria, al decir de Ravi Retnakaran, un endocrinólogo de Leadership Sinai Center for Diabetes en Toronto, Canadá. Considera, que tarde o temparno, esos casos especiales desarrollarán el sindrome metabólico, una condición en la que se disparan los niveles de glucosa, colesterol y lípidos, causando diabetes y enfermedades cardíacas.
De hecho, en los llamados obesos sanos se observan señales muy leves de futuras enfermedades. Lo que ocurre es que están “tan diluidas” que no llaman la atención en los tests de rutina.  El año pasado se hizo en Corea del Sur un estudio a mas de 14,000  personas metabólicamente sanos. En los resultados se detectó una ligera formación de placas en las arterias de sujetos gruesos, en mayor proporción que lo observado en los sujetos delgados.
Para identificar la fase de transición  de obesidad sana  a no sana, un investigador especializado en obesidad de la Universidad de Viena, Harald Esterbauer, junto con varios de sus colegas, le dedicaron un estudio mas profundo a una proteina llamada heme oxigenasa-1 (HO-1), a la que se atribuye la propiedad de causar inflamaciones, lo cual es un puente crítico  entre la obesidad y las enfermedades metabólicas. Cuando las isletas pancreáticas (pequeños grupos celulares del pancreas que producen la insulina) están expuestas a altos niveles de nutrientes – que es el caso de gente que come mucho – se inflaman.  Eso provoca la muerte de algunas isletas de células. Esto disminuye la secreción de insulina y así se origina la diabetes tipo 2.
Para entender el papel de la HO-1, se hizo exámenes de sangre, tejido graso, del hígado a un grupo de 44 personas obesas y otras 6 de control. Todos los sujetos obesos estaban aparentemente sanos. Su nivel de azúcar (en ayunas) era normal, no se observó inflamación alguna, y no tomaban medicamentos.. Sin embargo, había una diferencia crítica entre ellos. Veinte y siete de los sujetos mostró signos incipientes de resistencia a la insulina, que es un precursor de la diabetes. La respuesta a la insulina fue normal en los otros 17 obesos.  Esterbauer encontró en las biopsas de los tejidos para ambos grupos, que en el grupo con resistencia a la insulina los niveles de HO-1 eran casi el doble del otro grupo.  Este hallazgo sugirió que la HO-1es la causante de la resistencia a la insulina.
Para asegurarse que estaban bien encaminados, los investigadores le removieron a ratones el gen HO-1.  Se sometió a estos ratones con una dieta alta en grasa. Al igual que un ratón normal, ganaron peso y se las arreglaron para permanecer sensitivos a la insulina. No solo eso, los ratones de la prueba mostraban bajos niveles de inflamación.
Hicieron el experimento a la inversa. Modificaron genéticamente a ratones  para producir mas HO-1. Esta vez, se vió que los ratones desarrollaron resistencia a la insulina, aun con dietas normales.
“Creemos que la HO-1 es como un marcador tempranero de enfermedades metabólicas” comentó Esterbauer. El equipo también encontró que los niveles de HO-1 eran ligeramente mas altos en los obesos sanos que los delgados de control. Esto coincide y da soporte al concepto que la obesidad sana es una etapa transitoria..
Al conocer las causas del sindrome metabólico, será mas fácil diagnosticarlo y tratarlo. Bloquear el HO-1 controló la inflamación en los experimentos con ratones. Es posible que ocurra lo mismo en los seres humanos. Pero antes de hacer esas pruebas, es recomendable entender como HO-1 causa la inflamación. “Ya luego sería posible desarrollar drogas que interfieran la función específica de HO-1” dice Esterbauer.

Hasta pronto!!


Fuente: Science magazine