martes, 27 de mayo de 2014

Nuestra Conducta es influenciada por Nuestros Grupos

Para 1995 Pieter Ernst  se enfrentaba a un problema complicado. Ernst era un médico interesado en cambiar el comportamiento social en Mozambique. Por un lapso de veinte años, una brutal guerra civil había devastado la población y al país en general.
La guerra había cesado hacía tres años antes, pero el sistema de salud aún estaba por los suelos. Miles de niños y mujeres fallecían afectados por enfermedades prevenibles.
Lo mas serio estaba en la disponibilidad de recursos humanos. El Dr. Ernst solo contaba con un pequeño grupo de 19 personas para atender una población de 107,000 habitantes. Estaba consciente que era prácticamente imposible resolver los problemas de salud con tan poca gente. Y aún mas, reducir definitivamente el impacto  de muertes por enfermedades prevenibles implicaba la ocurrencia de un cambio significativo en la conducta de la comunidad. Para evitar que las mejoras  solo fuesen temporales los cambios debían ocurrir en todos los hogares y en las mentes de sus pobladores,  pues él y su equipo solo estarían en Mozambique por un tiempo determinado
Bien, Ernst y su equipo desarrollaron un plan para lograr esa meta.

Cambiar los hábitos de 107,000 personas

            Lo primero que se hizo fue reclutar a 2,000 voluntarios de la comunidad. Cada miembro del equipo de 19 personas asumió la responsabilidad de enseñar y dirigir a un grupo de 10 a 15 voluntarios en: cómo proceder y que pasos dar para reducir la incidencia de enfermedades prevenibles.
           A su vez, cada voluntario visitaba entre  10 a 15 hogares con quienes compartía lo aprendido.  Las visitas a cada hogar se hacían cada 2 semanas para continuar con la difusión de las instrucciones para mejorar la salud.
            Lo resaltante en ese programa no solo fue el soporte brindado por el equipo original de 19 personas. También los pequeños grupos de 10 a 15 voluntarios realizaron una labor brillante. Los grupos compartieron entre sí información muy valiosa de cómo enganchar y atraer  a la gente, de lo que funcionaba y lo que no servía en la comunidad.
            Qué pasó?
            No solamente educaron a toda la población, también lograron que los cambios se establecieran definitivamente. La cantidad de niños desnutridos se redujo a la mitad. La mortalidad de infantes menores de 5 años cayó sustancialmente. La recuperación de enfermos con neumonías se sextuplicó.
          En un seguimiento  hecho a los 20 meses de haber culminado oficialmente el plan, aún estaba operativo el 94% de los voluntarios originales. Y las estadísticas de salud: Mejorando!  
            Los cambios propuestos habían llegado para quedarse!!
Y esta no es solo una reconfortante historia. Ella también encierra una profunda lección que todos nosotros podemos aplicar en nuestras vidas.  Veamos,

La identidad del GRUPO

            La gran mayoría de las veces nuestra conducta está condicionada por dos grandes aspectos: nuestras creencias (o si prefiere, llámelos valores) y nuestro ambiente.
            Y es quizá el ambiente el factor mas influyente de los dos,  porque en muchos casos el ambiente da forma a nuestras creencias. Esto es particularmente cierto cuando allí está incluida la gente que nos rodea. 
            Porque no solamente es nuestra procedencia y nuestra identidad lo que moldea nuestras creencias. También lo hacen los grupos que nos rodean.
            Veamos el ejemplo de Mozambique. Al inicio del plan, la comunidad tenía una identidad afectada por sus condiciones de vida. Después de su guerra civil, muchos programas y soportes en la salud pública no estaban disponibles, no estaban en la vida diaria de su población.
            Pero cuando los voluntarios iniciaron su labor de soporte y enseñanza, trabajando unos con otros, compartiendo nuevas técnicas que funcionaban, la comunidad comenzó a desarrollar una nueva identidad. La conducta novedosa se fue convirtiendo en algo normal y habitual. Y cuando un nuevo comportamiento se vuelve la norma de un grupo en particular, el cambio queda grabado en todos los miembros del grupo
         La lección es muy simple: “Hacer algo es muy fácil cuando se hace normalmente en la comunidad en que se vive”

Cual es la identidad de su grupo?

            Cada grupo tiene su identidad. Google, Apple, los Yankees, el Real Madrid, su ciudad, sus amigos, su familia,  etc., cada uno tiene sus creencias y sus normas que forman parte de su identidad cultural.
            Pregúntese Ud., tienen los grupos a los que pertenece la identidad que usted desea?
            Solo hubo 2,300 voluntarios en el proyecto de Mozambique, pero lograron que toda la población de 107,000 personas adoptaran nuevos hábitos y formas de conducta cuando les transmitieron si identidad de grupo.
            Y eso nos pasa a todos. Adoptamos las conductas  de los grupos con que convivimos y de las comunidades a las que pertenecemos.
·         Desea hacer un mejor trabajo? Rodéese de personas que aman su trabajo, y no de aquellos que solo están pendientes de la hora de salida.
·         Le gusta servir a los demás? Ingrese a un grupo en el que el servicio es parte de su rutina diaria.
·         Quiere ser mejor deportista? Forme parte de un grupo donde entrenarse es lo normal. No una meta, o un evento, sino una forma de vida.
Los cambios de conducta duraderos ocurren cuando son normas dentro de nuestra cultura. Alguien dijo “Usted el promedio de las cinco personas con quienes mas tiempo pasa”.
Hasta pronto!!

Fuente: JamesClear.com