lunes, 19 de mayo de 2014

El DESAPEGO

En los últimos dos días he leído sobre la matanza de miembros de la comunidad musulmana, a manos de budistas, en Birmania. Guerras religiosas? Sea lo que fuere, estos son actos bochornosos producto de mentes fanáticas que sienten poco respeto por sus congéneres, provocándoles la muerte por el simple hecho de pensar distinto
Llama la atención que sean precisamente budistas los causantes de tan atroz acontecimiento, siendo que el budismo tiene al desapego como uno de sus pilares fundamentales. Nunca imaginé que practicantes de esta filosofía, con una disposición mental para percibir al mundo con toda transparencia, sin hacer conjeturas y aceptar las cosas y personas tal como son, pudiesen caer en tan denigrante actitud.
Y, coincidencialmente también leí un artículo del periodista Eli Bravo comentando un libro de Miguel Ruiz, Los Cinco  Niveles del Apego. Allí se describe que a menor apego nos involucramos con personas y objetos de forma abierta y fluida. A mayor apego, nuestro conocimiento del mundo se hace mas pesado hasta dictarnos como deben ser las cosas y los demás, llegando al fanatismo.
Como puede imaginar Ud., amigo lector, decidí releer sobre el tema. Como ya sabemos esta forma de concebir el mundo es una característica fundamental del budismo, filosofía de vida que siempre he admirado. Aprovecho para compartir los conceptos básicos de lo que es el
DESAPEGO
El mundo está lleno de sufrimientos, la raíz del sufrimiento es el apego. Eliminando el apego suprimes el sufrimiento.
El desapego se puede definir como la carencia de sed. Imagina a una persona con mucha sed y a otra que no la tiene. La persona sedienta estará intranquila y desesperada mientras que la otra está en paz, tranquilidad y seguridad.
Observando el mundo, hay infelicidad que se observa a nuestro alrededor. La causa? La situación económica, el desempleo, las guerras, la soledad, etc. Pero al observar bien, se ve que en realidad no es nada de eso. Si esos problemas se solucionaran, vendrían otros temas causando infelicidad. Si no es así, fíjese que en todos los países hay gente infeliz, sin importar su condición de vida.
Esa infelicidad la llevamos con nosotros adonde quiera que vayamos. Son nuestras creencias, que parecen tan lógicas y naturales que nos esclavizan sin que nos demos cuenta de ello.
El desapego puede desarrollarse como un entrenamiento vital en el que el sufrimiento inevitable puede ser visto a largo plazo, como algo positivo en nuestro camino de aprendizaje. Por supuesto, nadie quiere pasar por el sufrimiento, pero será la práctica del desapego una forma de evitar futuros lamentos. Dijo el Buda “Cuando el fuego de la lujuria se extingue, se es feliz. Cuando el fuego del odio y de la ilusión se extingue, se es feliz. Cuando el orgullo, las opiniones erróneas y todas las pasiones se extinguen, se es feliz”
El desapego consiste en dejar de agarrarse a los objetos y personas, en disfrutarlos cuando están y dejarlos pasar cuando ya no están. El deseo del devenir nos aleja del ahora, el deseo sensual nos encadena y la ignorancia nos llena de falsas concepciones. Por el contrario, la mente que medita, bañándose en el vacío, se renueva a cada instante comprendiendo con claridad que todo nace y muere.
Que es el apego?
Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz.
El apego es causa de aflicción y constituye un obstáculo para la consecución de la paz y la felicidad. Si no se consigue el objeto del apego, se origina infelicidad. Y si se lo consigue, solo produce un instante de placer seguido de la preocupación  y el temor a perderlo.
Pero podemos ganar la batalla contra los apegos si renunciamos a ellos, cambiando nuestra programación.
Si es algo a lo que estás apegado, “dile”; En realidad no estoy apegado a ti en absoluto. Tan solo estoy engeñándome a mi mismo creyendo que sin ti no puedo ser feliz.
Si te refieres a una persona: “Te dejo que seas tú mismo, que tengas tus propios pensamientos, que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas hacerlo. Te libero con Amor y me libero con Amor”
Ahora estás en condiciones de amar a esa persona.
Evita la identificación con lo querido, porque separarte de ello representa dolor. Las ataduras no existen para aquél que no hace diferencias entre querido y no querido
Todas las cosas a que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, no son mas que los motivos de tus angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente
Hasta pronto!!!