lunes, 25 de mayo de 2015

Celdas para Energía Solar totalmente Transparentes

En agosto de 2014 un grupo de investigadores de Michigan State University culminaron el desarrollo de una lámina plástica de  concentración solar totalmente transparente, que podrá colocarse en cualquier ventana, o en la pantalla de un smartphone, y transformarla en una celda solar fotovoltaica. Este nuevo producto es totalmente transparente. Richard Lunt, quien dirigió la investigación, tiene la confianza que estos paneles solares transparentes se podrán usar en una amplia variedad de lugares y situaciones, “edificios muy altos con muchísimas ventanas o en cualquier equipo móvil como un teléfono, una tablet o en lectores de libros”.
Ya han aparecido anteriormente celdas solares “transparentes”, que generaban una sombra coloreada al paso de la luz,  porque absorbían todo el espectro luminoso para transformarlos en electricidad. Ese haz de luz al llegar a nuestros ojos ya venía ligeramente modificado lo que daba lugar a ligeras coloraciones en la imagen recibida.
Para eliminar ese problema, los investigadores de MSU emplearon una tecnología ligeramente distinta. En lugar de buscar una celda fotovoltaica transparente (que es casi imposible) crearon un concentrador solar luminiscente transparente (TLSC).
Este consiste en sales orgánicas que absorben solamente la luz no visible, aquella con longitudes de onda de luz ultravioleta y luz infraroja. Esa concentración luego resplandece en otra longitud de onda  de luz infraroja (tampoco visible). Esta nueva luz se envía hacia el borde de la lámina plástica, en donde se convierte en electricidad gracias a la presencia de pequeñísimas cintas de celdas solares fotovoltaicas convencionales. Si se mira cuidadosamente se puede detectar al borde de la lámina la existencia de esas pequeñas cintas oscuras. Todo lo demás es completamente transparente.
Hasta ahora la eficiencia energética está por el 1 %, pero los investigadores creen que podrán subir al 5 %  para hacer posible su producción industrial.
Por supuesto que ninguna de esas cifras impresiona a alguien, pero cuando se piensa en lo que se puede aprovechar en los grandes edificios colocándolo en todas sus ventanas, los números comienza a lucir atractivos. No es una tecnología para mantener el teléfono móvil o la tablet funcionando de manera indefinida, pero si podrá agregar minutos u horas de operación al rendimiento que da una carga convencional de la batería.
Esto es un ejemplo de las diversas investigaciones que hoy día se realizan en la búsqueda de nuevas formas de energía, menos intrusivas, con el deseo de tener un futuro menos contaminante sin renunciar al consumo energético actual.

¡¡Hasta pronto!!

Fuente: http://www.extremetech.com/  y    http://www.muyinteresante.es/