miércoles, 18 de marzo de 2015

SU HIJO Y EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA (Parte II)

En la publicación pasada hablamos de las bondades de dar un entrenamiento de fuerza a niños y adolescentes. En resumen, debe ser un programa bien diseñado y adecuadamente supervisado, para mejorar su resistencia, su nivel general de preparación física y  su rendimiento deportivo. Si su hijo está preparado para participar deportes o actividades organizadas, como el béisbol, el fútbol o la gimnasia artística, suele ser seguro que inicie el entrenamiento de fuerza. No hay que verlo como un programa para aumentar la masa muscular, ni debe implicar el uso de esteroides anabolizantes.

Si el pediatra da el visto bueno a su hijo, usted se deberá asegurar de que su hijo recibe una supervisión adecuada, utiliza un equipo seguro y sigue una rutina apropiada para su edad. Estos ejercicios pueden ayudar a los niños a desarrollar el sentido del equilibrio, el control y la conciencia de su propio cuerpo

 

Una rutina saludable

Por lo general, niños y adolescentes deben tonificar sus músculos utilizando mancuernas ligeras o pesas de bajo peso y un elevado número de repeticiones, en lugar de tratar de levantar pesas voluminosas una o dos veces.
La cantidad de peso a levantar dependerá de la estatura actual del niño y de su fuerza. Pero, por lo general, los niños deben ser capaces de levantar una pesa con una técnica adecuada por lo menos de 8 a 15 veces seguidas. Si no logran levantar la pesa un mínimo de 8 veces seguidas, lo más probable es que el peso a levantar sea excesivo.
Los preadolescentes no deben preocuparse por incrementar su masa muscular, algo que no ocurrirá hasta después de atravesar la pubertad. Incluso entonces, es importante que se concentren en la técnica para fortalecer sus músculos de una forma segura.
Todas las sesiones de entrenamiento deben centrarse en la forma y la técnica adecuadas, con una instrucción y una supervisión por parte de un profesional cualificado.
Recomendaciones sobre el programa de entrenamiento
He aquí algunas recomendaciones sobre los programas de entrenamiento de fuerza:
·         Una relación de instructor por niño de no más de 1 a 10.
·       El instructor debe tener un título que certifique su formación en entrenamiento de fuerza y experiencia con niños en este tipo de entrenamiento.
·     Cuando enseñe un nuevo ejercicio a sus alumnos, el entrenador debe hacer que los niños lo lleven a cabo bajo su supervisión en un entorno exento de riesgos, bien iluminado y con ventilación adecuada.
·    Se deben dedicar de 5 a 10 minutos al calentamiento mediante actividades aeróbicas y estiramientos dinámicos. Y se debe enfriar mediante actividades de menor intensidad y estiramiento estático.
·     Deben realizarse ejercicios de calistenia y estiramientos antes y después del entrenamiento de fuerza.
·       Los niños deben comenzar con una serie de ocho a 15 repeticiones de entre seis y ocho ejercicios que se centren en los grandes grupos musculares de la parte superior, inferior y central del cuerpo.
·     Los niños deben empezar sin utilizar carga o peso (resistencia). En cuanto dominen la técnica correcta, podrán utilizar un peso relativamente ligero con un número elevado de repeticiones e ir incrementando el peso a medida que vaya aumentando su fuerza. También pueden avanzar aumentando el número de series (hasta tres) o tipos de ejercicios.
·         Basta con entrenar dos o tres días no consecutivos a la semana.

Es importante recordar que el entrenamiento de fuerza solo es una parte de un programa general de actividad física. Puede desempeñar un papel fundamental para que su hijo se mantenga sano y en forma, junto con el ejercicio aeróbico, como montar en bicicleta y correr, una hidratación adecuada y una alimentación saludable.
Esperamos que con esta información le es suficiente para sopesar la conveniencia o no de de involucrar a sus hijos en este tipo de entrenamiento.
Hasta pronto!!

Fuente: http://kidshealth.org/parent