miércoles, 27 de agosto de 2014

Peligrosa Bacteria Patógena ofrece Ezperanzas Contra el Cáncer

Muestra de tumor canino tratado con la bacteria. La zona rosada clara es de tumor muerto



Hay una bacteria, que en su estado natural puede causar  estragos cuando infecta a seres humanos y animales (por ejemplo grangrena), que se ha convertido luego de ciertos retoques genéticos en una poderosa y precisa “devoradora” de tumores cancerígenos.
Investigadores de Kimmel Cancer Center en la Universidad John Hopkins pudieron erradicar el gen que promueve la producción de toxinas en la bacteria Clostridium novyi, que en su forma natural puede ser fatal si ingresa al torrente sanguíneo. Luego de modificada , inyectaron esporas de la bacteria directamente a tumores en ratones, perros y mas recientemente a una paciente humana. En todos los  experimentos, las esporas germinaron y produjeron enzimas que se “comieron” el tumor desde adentro hacia fuera, resultando en unos casos en una significativa reducción del tamaño del tumor, en otros hubo una completa erradicación, sin daños en los tejidos sanos.
            Los científicos ven en los resultados de estas pruebas fundamentales la perspectiva de tratamientos terapéuticos con inyección bacterial combinados con otras drogas anticancerígenas, lo cual representaría un extraordinario avance en la lucha contra el cáncer.
Combatiendo Infecciones con Infecciones
            La bacteria C. Novyi siempre fue vista con especial interés ya que sólo prospera en ambientes  pobres en oxígeno, lo que la hace ideal para atacar a las células anaeróbicas que hay en los tumores. Y muy importante, las esporas de esta bacteria no germinan en tejidos sanos, ricos en oxígeno, lo que delimita  con precisión  su poder destructivo.
            Inicialmente los investigadores implantaron en ratas tumores cerebrales muy agresivos. El siguiente paso fue inyectarles esporas de C. Novyi. En un lapso de 48 horas las esporas devoraban los tumores, sin afectar en lo absoluto a células sanas a pocos micrómetros de separación. Las ratas que fueron tratadas con esporas vivieron 33 días, en promedio, después que se les implantó el tumor. Las que no recibieron esporas sobrevivieron 18 días en promedio.
            El siguiente experimento fue probar este tratamiento en perros ya que los tumores caninos son, genéticamente, casi idénticos a los tumores humanos. Se trató con esporas a 16 perros que ya habían enfermado y tenían tumores.  De ellos, seis tuvieron reducciones significativas de sus tumores. En otros tres, la erradicación fue completa. Luego de esta prueba tan exitosa, se tomó la decisión de intentar la terapia con un ser humano.
El Ensayo
            La primera persona en recibir esta novedosa terapia ha sido una mujer de 53 años a quien en 2006 se le diagnosticó un cáncer abdominal, y al momento de este experimento ya se había diseminado a todo el cuerpo. Los investigadores seleccionaron un tumor en un hombro y allí le inyectaron las esporas.
            El tratamiento no fue nada fácil. La paciente sufrió de dolores muy fuertes en el hombro, y fiebre alta mientras su cuerpo batallaba contra la bacteria. Finalmente el tumor se transformó en un abceso al que fue necesario drenar para eliminar fluidos y residuos. Dos meses después del tratamiento, ya no tenía el tumor y estaba sin evidencias de infección. Los investigadores aun monitorean la salud de la señora antes de dar resultados definitivos.
Cual es el Futuro?
            Los investigadores ven con total claridad los siguientes pasos que deberán dar con C. Novyi.  Primero, es necesario seguir probando con seres humanos para definir cuan seguro y eficiente es el tratamiento. Segundo, buscarán identificar cuales otras terapias  y drogas anticancerígenas pueden administrarse separadamente, pero en conjunto con la bacteria, para mejorar resultados.
            Hasta ahora ven esta experiencia como una pequeña pero muy esperanzadora victoria contra el cáncer gracias a la eficaz intervención de unos muy diminutos soldados.

            Esperemos los siguientes acontecimientos, deseando siempre que sean exitosos y abran el camino hacia mejores tratamientos contra este terrible mal.

            Hasta pronto!!

Fuente: Carl Engelking, Discover Magazine