viernes, 22 de enero de 2016

Los 10 mejores descubrimientos nanotecnológicos de 2015 (Parte II)


Culminamos en esta publicación con el listado de los 10 mejores descubrimientos nanotecnológicos de 2015.
6. Un libro con nanopartículas que transforma el agua contaminada en agua potable
El libro, conocido como “The Drinkable Book” (El libro potable) podría salvar millones de vidas en todo el mundo. Sus páginas de papel, tratadas con nanopartículas, actúan como filtro y son capaces de purificar el agua cuando pasa a través de ellas, eliminando más del 99% de las bacterias. Su uso es muy sencillo y similar al de un filtro de café. Basta con arrancar una hoja del libro, ponerla en un soporte para filtros y verter sobre ella el agua que se quiere purificar (de ríos, arroyos, pozos, etc.). Las páginas del libro contienen nanopartículas de plata y cobre, conocidas por su poder antibacteriano. Al pasar por el filtro las bacterias mueren y al otro lado sale agua limpia. Cada página es capaz de depurar hasta 100 litros de agua, por lo que un solo libro podría filtrar el suministro de agua de una persona durante unos cuatro años. 
7. Diminutos dispositivos electrónicos de monitorización inyectables en tejidos vivos con una jeringa
Un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard y el Centro Nacional de Nanociencia y tecnología de Pekín desarrollaron unos dispositivos electrónicos flexibles tan diminutos que fue posible inyectarlos en el tejido cerebral de ratones vivos con una jeringa y una aguja de 0,1 milímetros de diámetro. Apenas una hora después de haber sido inyectados los dispositivos empezaron a monitorizar la actividad biológica en las cavidades internas. Los nuevos dispositivos podrían tener una gran cantidad de aplicaciones biomédicas, entre ellas, la comprobación de las señales electrofisiológicas relacionadas con la epilepsia y la arritmia. Los resultados de la investigación se publicaron en línea en la revista Nature Nanotechnology el 8 de junio de 2015.
8. Secuenciación y ensamblaje de un genoma completo de un organismo vivo con un dispositivo tan pequeño como un teléfono móvil
Investigadores de Canadá y el Reino Unido han secuenciado y ensamblado, por primera vez, el genoma completo de un organismo vivo, la bacteria Escherichia coli, utilizando un dispositivo que cabe en la palma de una mano. Sus resultados, publicado en la revista Nature Methods, demuestran que la tecnología funciona y sientan las bases para usarla en la secuenciación de genomas de organismos cada vez más complejos, hasta llegar finalmente a los seres humanos. Las principales ventajas del nuevo secuanciador: su tamaño, muy inferior al de un secuenciador normal; y que, para utilizarlo, basta con conectarlo a un ordenador portátil a través de un cable USB. Ampliada, esta tecnología se podría utilizar, algún día, para secuenciar genomas tumorales. Y la naturaleza portátil del dispositivo permitirá que la secuenciación sea algo mucho más accesible, proporcionando un diagnóstico y un tratamiento más personalizados a más pacientes.
9. Unas arañas tejen hilos reforzados con carbono tras ser rociadas con nanotubos
Según unos investigadores en ciencias de los materiales de la Universidad de Trento, en Italia, tras rociar a las arañas con un agua que contenía nanotubos de carbono y copos de grafeno, éstas produjeron las fibras más duras jamás medidas hasta la fecha, superando incluso a las fibras poliméricas sintéticas de alto rendimiento (como kelvar49). Todavía no está claro cómo incorporan los nanotubos de carbono y los copos de grafeno en su seda las arañas, pero según los investigadores, lo más probable es que las arañas ingieran el agua con los materiales a base de carbono, de forma que éstos se incorporan posteriormente en la la parte central de la fibra, donde tienen un mayor impacto en su resistencia. Todo indica que la técnica se podría utilizar en otros organismos –animales y plantas– con el fin de obtener nuevos materiales biónicos. Los investigadores presentaron sus resultados en abril de 2015.
10. Encontraron nanotubos de carbono en los pulmones de niños de París
Este último no es un avance pero, sin duda, es un descubrimiento impactante.  Unos científicos de la Universidad de París-Saclay, en Francia, han detectado por primera vez, nanotubos de carbono en humanos,  concretamente, en los pulmones de niños parisinos. La cuestión es si esos nanotubos pueden ser dañinos o no para la salud. Los nanotubos de carbono han mostrado un gran potencial en infinidad de sectores, entre ellos la informática, el textil o la medicina, gracias a sus fabulosas propiedades, que hacen que sea extremadamente ligero, resistente y conductor. Sin embargo, en los últimos años se ha generado un gran debate en torno a la seguridad de su uso. ¿Se han realizado realmente todas las pruebas necesarias para garantizar que no tendrán ningún efecto perjudicial para los humanos y el medioambiente? El reciente descubrimiento resulta, cuando menos, inquietante. El origen de estos nanotubos todavía no está claro, pero los investigadores afirman haber encontrado estructuras similares en el polvo y tubos de escape de los vehículos de París. 

¡¡Hasta pronto!!


Fuente: Noticias Nanotecnología y Nanociencia