martes, 27 de enero de 2015

La ventaja de aprender varios idiomas

            Estudiar un idioma aumenta el tamaño de ciertas regiones cerebrales, según ha revelado un estudio llevado a cabo en la Academia de Traductores de las Fuerzas Armadas de Suecia.
            En esta Academia, personas jóvenes con facilidad para las lenguas pasan de no tener conocimiento alguno sobre idiomas como el árabe, el ruso o el dari, a hablarlos con fluidez en sólo 13 meses. Para conseguirlo, emplean todo el tiempo del día y de la semana en el estudio de dichos idiomas.
       Por esta razón, este entorno fue el escogido por investigadores de la Universidad de Lund, en Upsala, para analizar los efectos sobre el cerebro humano del aprendizaje de un idioma en un corto período de tiempo.
         Los científicos usaron en su experimento a los reclutas de la Academia  de Traductores de las Fuerzas Armadas de Suecia, y también a un grupo de control formado por estudiantes de ciencias cognitivas y de medicina en la Universidad de Umea, es decir, por personas  que estudiaban mucho pero no idiomas.

El cerebro crece con el aprendizaje

            Según lo publicado por la Universidad de Lund, los individuos de ambos grupos fueron sometidos a escáneres de imagen por resonancia magnética funcional para obtener información sobre la estructura y composición del cerebro. Los escáneres fueron realizados antes y después de los tres meses de estudio intensivo de idiomas en la Academia.
            Los resultados de estas pruebas demostraron que la estructura de los cerebros de los individuos del grupo de control permaneció sin cambios después de este período, mientras que los cerebros de los estudiantes de idionas si habían crecido en ciertas partes específicas.
            Las partes cerebrales que aumentaron de tamaño fueron el hipocampo, una región localizada en la parte media del lóbulo temporal del cerebro que está relacionada con el aprendizaje y la orientación espacial, y otras tres áreas de la corteza cerebral.
            “Nos sorprendió que diferentes partes del cerebro se desarrollaran en distintas formas, dependiendo del rendimiento de los estudiantes  y del nivel de esfuerzo que estos habían dedicado al curso”, afirma Johan Mårtensson, investigador de psicología de la Universidad de Lund y co-autor del estudio.
            En concreto, los estudiantes con un crecimiento mayor del hipocampo y de áreas de la corteza cerebral relacionadas con el aprendizaje del lenguaje (el giro temporal superior), presentaron mejores habilidades lingüisticas que el resto de los estudiantes de idiomas.
            Además, aquellos estudiantes que se habían esforzado más en aprender, presentaron un mayor crecimiento en una parte de la región motora de la corteza cerebral (el giro frontal medial).
            Las regiones cerebrales en las que todos estos cambios tuvieron lugar están relacionadas con la facilidad para aprender idiomas, y presentaron variaciones acordes con el rendimiento individual de los estudiantes, explican los científicos.

Una buena manera de mantener el cerebro en forma

            En 2010, otro estudio sobre lenguaje y cerebro reveló que la enfermedad de Alzheimer tiene un desarrollo posterior en personas bilingües o multilingües.
            Se trata de una investigación realizada por la psicólogo Ellen Bialystok de la Universidad de York en Toronto, Canadá. Participaron 102 pacientes con Alzheimer y bilingües, junto con otras 109 personas con el mismo trastorno pero monolingües.
            Los resultados obtenidos revelaron que a los individuos bilingües se les había detectado el Alzheimer, como media, cuatro años después que los monolingües. Esto fue publicado en la revista Neurology.
            En relación a esta segunda investigacón, Johan Mårtensson comenta: “Aunque no puede compararse tres meses de estudio intensivo de idiomas con toda una vida de bilingüismo, hay muchos elementos que sugieren que el aprendizaje de idiomas es una buen manera de mantener el cerebro en forma”.

            Hasta pronto!!

Fuente: Growth of language related brain areas after foreign language learning, Johan Mårtensson, NeuroImage