viernes, 5 de febrero de 2016

Plataformas Flotantes ¿Futura fuente de energía renovable desde mar adentro?

Prototipo de turbina eólica flotante instalada en Agucadora, Portugal
 (foto cortesía de Wikimedia Commons)

De acuerdo a un reportaje escrito por Trevor English para Interesting Engineering, cada vez hay más empresas de energía solar, como la japonesa Kyocera, construyendo nuevas plantas de energía solar sobre plataformas flotantes ubicadas en lagos y diques. Kyocera tiene tres en operación y tienen en construcción un mega proyecto en la represa Yamakura, que es un reservorio de agua potable situado a 32 km al este de Tokyo.
Como lo señala el autor, además de generar electricidad, las plantas flotantes permiten el enfriamiento de los paneles haciéndoles más eficientes. También enfrían y dan sombra al agua, previniendo o restringiendo el crecimiento de algas. Otro aspecto positivo, es que se reduce el ritmo de evaporación del agua cubierta por los paneles, prolongando así la preservación de agua durante los calientes veranos y fuertes sequías.
En India ya se construyó una planta solar flotante que genera 50 MW y cubre un área de 1.27 millones de m2. En construcción hay otros proyectos más pequeños en Singapur, país que se ha metido en esta onda tecnológica.
El fundamento en que se basan estos proyectos son más o menos idénticos: carencia de espacio para instalar una planta terrestre de energía solar.
La idea de emplear plataformas flotantes se ha extendido hacia otros sectores tecnológicos, tales como estudios marinos para la navegación y aprovechamiento de energía eólica.
Hay diseños flotantes híbridos  que se emplean para la recolección de datos para reducciones de costos en la industria naval. Por ejemplo en 2014, la compañía francesa Nass&Wind Offshore instaló una plataforma flotante de 12 m de diámetro con los instrumentos de medición para recoger información sobre velocidades de viento y otras condiciones marinas frente a las costas de Bretaña.
En el caso de aprovechamiento de la energía de los vientos, realmente las turbinas eólicas flotantes no son nuevas, pero su desarrollo tecnológico aún continúa en pañales. La primera turbina flotante fue concebida en 2006 por investigadores de MIT y NREL (National Renewable Energy Laboratory). En ese diseño la plataforma estaba sujeta al fondo marino mediante cables de acero.  En 2009, Japón tomó la delantera con un proyecto en las costas de Noruega y con otro proyecto en las costas de Portugal en 2011. Hoy Japón ya tiene tres proyectos eólicos en operación, y otros en su etapa de diseño.
Estados Unidos ya se ha involucrado con planes para desarrollar un complejo de  turbinas eólicas flotantes a lo largo de su costa en el Pacífico. En el caso de Europa los tres países más avanzados en esta novedad son Francia, Escocia y Portugal.
Las granjas eólicas flotantes tienen un rango de beneficios, mayores y mejores que sus “parientes” convencionales.  Para comenzar, las granjas flotantes ubicadas en aguas profundas estarán siempre fuera de la vista desde las costas, lo que disminuye las presiones opositoras para su instalación.  El hecho de ubicarlas mar adentro, entre 30 a 100 millas lejos de la costa, tendrán exposición a vientos más fuertes, lo que generará más energía. Otro aspecto es que los costos de las fundaciones en proyectos en aguas profundas son elevados.  Con las plataformas flotantes se evita ese gasto. Aún más, en lugar de construirlas en el sitio, se podrán ensamblar en diques secos y luego remolcarlas al sitio donde se ubicarán. Eso significa una considerable reducción en los costos de construcción e instalación.
Lo que debe tenerse en cuenta es que esta tecnología está en su etapa infantil, todavía hace falta probarla con proyectos a gran escala.  Actualmente hay algo más de 30 plantas eólicas en ejecución. De esas, sólo cinco están funcionando.

¡¡Hasta pronto!!