lunes, 11 de mayo de 2015

¿Es Saludable La Cerveza?

¿Tienes dudas sobre las virtudes de la reina de las bebidas refrescantes? Tranquilo, siempre que no te pases, no tiene por qué estropearte la figura: hay datos que demuestran que la cerveza no engorda (aporta pocas calorías y no contiene grasas), y que su consumo moderado tiene beneficios para la salud.
La cerveza es una bebida fermentada, con una graduación alcohólica baja (entre 4º y 7º), elaborada con ingredientes naturales –agua, cebada, levadura y lúpulo-, y que además contiene numerosos nutrientes, como vitaminas del grupo B (sobre todo ácido fólico), minerales (magnesio, potasio, silicio, calcio), polifenoles y fibra, entre otros.
Desde su descubrimiento, la cerveza ha servido como herramienta de pago, complemento alimenticio, ofrenda a los dioses y objeto de comercio a numerosas civilizaciones y, a pesar de habérsela señalado como la culpable de la denominada “barriga cervecera”, en realidad su contenido calórico es bajo –unas 45 kcal por cada 100 ml–, y no contiene grasas
¿Desde cuándo bebemos cerveza?
Esta refrescante bebida, mucho más apetecible cuando aprieta el calor, tiene siglos de historia, y hace alrededor de 6.000 años ya la tomaban los sumerios que, en un principio, la usaron con fines medicinales. Posteriormente su consumo se extendió a Egipto, donde se convirtió en la bebida nacional, y desde allí a otros países de la cuenca del Mediterráneo. Los egipcios, además, introdujeron algunas modificaciones en su elaboración, incluyendo nuevos ingredientes y haciendo que su sabor resultase más agradable.

Su consumo previene la aterosclerosis
Una ingesta moderada de cerveza durante las comidas principales puede proteger frente a la aparición y progresión de la aterosclerosis y otros trastornos del sistema cardiovascular, especialmente en aquellas personas con un riesgo moderado-alto de sufrir este tipo de enfermedades, según los resultados del estudio Bases científicas de los efectos beneficiosos del consumo moderado de cerveza en el sistema cardiovascular, que se ha presentado en el XXVIII Congreso de la Sociedad Canaria de Cardiología.
La investigación, que se ha publicado en Atherosclerosis y Nutrition Metabolism and Cardiovascular Disease, evaluó a un grupo de pacientes de entre 55 y 80 años de edad que presentaban un elevado riesgo cardiovascular, y que durante 28 días consumieron de forma moderada una bebida destilada sin polifenoles, cerveza tradicional y cerveza sin alcohol.
Los marcadores inflamatorios y la estabilidad de la placa de ateroma (acumulación de grasa en las arterias) asociados a la enfermedad cardiovascular disminuyeron tras la ingesta moderada de cerveza, sin que se alteraran el peso, el índice de masa muscular o el índice cintura-cadera. También se redujo la presión arterial sistólica, sobre todo en el caso de los que tomaron cerveza sin alcohol, mientras que el HDL (colesterol bueno) y la concentración sanguínea de células progenitores endoteliales se incrementaron, lo que implica un aumento de la capacidad de regeneración del endotelio.
El Dr. Ramón Estruch, consultor senior en Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona y director del estudio, ha explicado que diversas investigaciones concluyen que los componentes no alcohólicos de la cerveza tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias beneficiosas para la salud, y que gracias a los polifenoles que contiene, esta bebida fermentada y elaborada con ingredientes naturales protege el sistema cardiovascular.
Así que, estimado lector, no me queda más que invitarte a tomar una cerveza. Pero eso sí, con moderación, para disfrutar de su agradable y refrescante sabor así como también de sus saludables propiedades ¡Salud!

¡¡Hasta pronto!!


Fuente: http://www.webconsultas.com/