viernes, 7 de febrero de 2014

Buenas noticias para los “búhos”

          Los noctámbulos parecen tener una ventaja cognitiva sobre los madrugadores - al menos cuando se mantienen dentro de su horario natural de sueño. Estos son resultados de un nuevo estudio con imágenes cerebrales, que brinda nuevas ideas, sorprendentes, sobre cómo el cerebro maneja la necesidad de cuando dormir y cuando despertar. Los resultados, dicen los investigadores del sueño, pueden mejorar las predicciones de cuando las personas están en mayor riesgo de accidentes por somnolencia.
            Hay dos factores que controlan la hora de acostarse a dormir. El primero es un mecanismo de nuestro organismo: es el reloj maestro del cerebro que regula el muy conocido ritmo circadiano que durante las 24 horas del dia sincroniza las actividades en nuestro cuerpo. Ese reloj le dice a algunos acuéstate a dormir a las 9 p.m., y a otros se lo ordena a las 3 a.m.. El segundo factor – identificado como presión de sueño -  no depende de la hora del dia sino de cuanto tiempo lleva alguien despierto.
            Puesto que la presión de sueño se acumula durante las horas de vigilia, la lógica indica que siempre estaremos mas alertas, y por tanto mas agudos, poco después de levantarnos que antes de acostarnos a dormir, sin importar que seamos gallos o seamos búhos.
            Pero eso no fue lo que detectó Christina Schmidt!! En su tesis doctoral en la Universidad de Lieja, Bélgica, ella y sus colaboradores bajo la dirección de Philippe Peigneux, reconocido investigador del sueño, ejecutaron escaneos cerebrales a 16 personas “mañaneras” (o gallos) y 15 personas “nocturnales” (o búhos). Los sujetos debían prestar atención a un grupo de números mostrados en una pantalla de un computador, y oprimir un botón cada vez que se cambiaban los números. Para descartar el efecto del reloj circadiano, a los sujetos se les permitió dormir según su ciclo natural, y luego efectuar la prueba de atención a 1.5 horas y 10.5 horas después de despertarse, y a la hora del dia que le correspondiese a cada sujeto.
            Ambos grupos se desempeñaron prácticamente iguales en la prueba con 1.5 horas de vigilia. Pero a 10.5 horas sin dormir, los búhos salieron mejor en la prueba que los gallos, e incluso superaron su primera prueba en 6% aproximadamente. Esto sugiere que una vez despiertos, la presión de sueño afecta mas a los madrugadores, dice Peigneux.
            “Estos reultados tienen consecuencias en el mundo real” manifiesta David Dinges, otro investigador del sueño  de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. Los análisis de riesgos actuales toman en cuenta la hora del dia y la cantidad de horas trabajadas para predecir cuando la gente tiene mayor riesgo de sufrir accidentes – errores humanos en aviación por ejemplo.  “Ahora,” dice Dinges, “habrá que considerar que las personas madrugadoras tienden a perder la concentración mas rápidamente”.
            Dinges añade que lo mas impactante se nota en las imágenes cerebrales. Durante la segunda prueba, en la zona cerebral del reloj circadiano (grupo de células conocido como núcleo supraquiasmático) se observó mayor actividad en el grupo de los búhos que en el de los gallos. Esto sugiere que el reloj circadiano y la presión de sueño se afectan mutuamente, en lugar de actuar independientes como se creía desde hace décadas.

            No hay duda, estos resultados nos ayudarán a estimar cuales son las horas mas riesgosas para cada uno de nosotros.  Yo soy tempranero. Y Ud.?
            Hasta pronto!!!