viernes, 10 de enero de 2014

Los cinco lamentos mas escuchados de personas moribundas

No se trata de lamentos por no haber tenido mas sexo o mas celebraciones. Una enfermera especializada en el cuidado de personas moribundas en sus últimos días, llevó un registro de los pesares mas comunes que los seres humanos tenemos al final de muestras vidas. Entre los mas mencionados, y especialmente en hombres, está  “hubiera deseado no trabajar en demasía”.
Bronnie Ware es una enfermera australiana que dedicó varios años al cuidado paliativo de pacientes en las últimas doce semanas de sus vidas. Mantuvo en principio un blog escribiendo sobre esas experiencias. Posteriormente se decidió a escribir un libro titulado The Top Five Regrets of the Dying.
Allí narra sobre la llamativa claridad de visión que la gente adquiere cuando perciben la proximidad de su final, sobre lo que hubiesen podido hacer para mejorar sus vidas. Siendo todo ello una sabia expresión que induce a meditar de cómo llevar nuestras vidas de ahora en adelante. A continuación los cinco arrepentimientos mas citados, tal como lo describe la señora Ware
1. Ojalá hubiera llevado mi vida siendo fiel a mi mismo y no viviéndola de acuerdo a lo que otros esperaban de mí.
            “Este era el lamento mas frecuente de todos. Cuando la genta siente que su vida está ya por terminar y repasa lo vivido, ven fácilmente cuantos sueños quedaron insatisfechos. La mayoría se da cuenta que no logró siquiera la mitad de sus metas, y que, debe morir sabiendo que todo se debió causa de las decisiones que tomó, o no tomó. No le damos valor a la libertad que nos da la salud hasta que la perdemos”
2. Ojalá no hubiera trabajado tanto
            “Esto lo dijeron todos los pacientes masculinos que tuve a mi cuidado. Disfrutaron poco la infancia y juventud de sus hijos, y de la compañía de su pareja. Hubo mujeres que también manifestaron este dolor, pero pocas pues la mayoría de las que atendí fueron de generaciones anteriores dedicadas mas al hogar y no salieron a trabajar fuera de casa. En cambio todos los hombres se arrepintieron amargamente de haber dedicado gran parte de sus vidas  a la vorágine de la existencia laboral”
3. Ojalá hubiera tenido el coraje para expresar mis sentimientos.
            “Muchas personas reprimieron sus sentimientos para conservar buenas relaciones con otros y vivir en paz. El resultado, llevaron una existencia mediocre y nunca llegaron a alcanzar lo que verdaderamente hubiesen podido lograr. A consecuencia de esa amargura y resentimiento, muchos de ellos sufrieron penosas enfermedades.”
4. Ojalá hubiese estado mas en contacto con mis amigos
            “Muchos de ellos no internalizaron lo beneficioso de disfrutar con las viejas amistades. Se dieron cuenta de ello en las últimas semanas de sus vidas, cuando ya no era posible ubicar a todos sus antiguos y apreciados amigos. Muchos se quedaron atrapados en sus ficticios laberintos, descuidando el trato con personas queridas cuya amistad se fue disipando con el tiempo.. Fueron profundos y amargos llantos por no haber dedicado a los amigos el tiempo y esfuerzo que merecían. Todas las personas sienten nostalgia y extrañan a sus amigos cuando están muriendo”
5. Me hubiese gustado permitirme ser mas feliz
            “Sorprendentemente, este lamento fue muy común. Casi al final es cuando muchos se dieron cuenta que la felicidad es una decisión personal. Muchos permanecieron firmemente aferrados a sus hábitos y viejos patrones. La comodidad de la familiaridad  se impuso sobre sus emociones, y hasta en su actividad física. El miedo al cambio les indujo a fingir ante los demás, y ante si mismos, que estaban satisfechos con la vida. Y en lo muy profundo de su alma, anhelaban cometer tonterías para reírse a carcajadas de si mismos”
Y Ud? Cuál es por ahora su mayor anhelo y que piensa hacer para alcanzarlo o cambiarlo antes de morir?

Verdad que es una buena pregunta? Le invito a buscar su respuesta personal. Hasta pronto!!


Tomado de The Guardian, feb 2012