miércoles, 19 de agosto de 2015

¿Insomnio? He aquí unos útiles consejos

¿Tienes problemas para dormir? No eres el único: entre el 30 y el 50% de la población mundial ha sufrido este trastorno alguna vez. El descanso es vital para tu armonía y, aunque cada persona es distinta, lo ideal es dormir entre siete y ocho horas por noche. Si te sientes cansado pero a la hora de dormir te despiertas como un búho, aquí tienes algunos consejos para mejorar el problema.

·      Apaga las luces artificiales. El insomnio se nutre de los detalles más menores, como la luz que irradia un teléfono celular, un televisor o el reloj despertador digital. Para evitar este efecto, apaga todos los artefactos eléctricos que estén en tu dormitorio y cubre aquellos que no puedas apagar.

·     Evita las siestas. Las siestas hacen que tus problemas para dormir empeoren. Pero, si debes tomar una siesta, haz que sea corta, de 20 minutos o menos, y hazlo temprano. Cualquier descanso realizado ocho horas antes del horario para dormir puede sabotear una noche de sueño. Si te sientes muy cansado por la tarde, distráete con una caminata corta o llama a un amigo.

·         No mires el despertador. Si miras el despertador de manera persistente durante la noche, tu sueño sufrirá las consecuencias. Al preocuparte por la cantidad de horas que faltan para comenzar el día, dormir se transforma en algo imposible.

·         ¿Dolor de piernas? Prueba con una almohada. Tener dolor en la baja espalda puede que no te levante pero puede interrumpir las primeras horas de sueño. Coloca un almohadón o almohada entre tus piernas para que las caderas queden alineadas y baje la tensión que siente tu espalda baja. Si sueles dormir boca arriba, posiciona el almohadón detrás de tus rodillas.

·         Cuida de tu cuello. Si te despiertas cansado y con el cuello duro, échale la culpa a tu almohada. Las almohadas que son muy gordas o demasiado planas causan problemas. Tu almohada debe tener el tamaño correcto para darle buen soporte a tu cuello en un posición neutral. Si duermes de lado, procura que tu nariz esté alineada con el resto de tu cuerpo.

·         Elige bien el colchón. Quizás no puedes dormir porque te la pasas estornudando. En este caso, tu colchón tiene la culpa. Con el correr del tiempo, puede juntar polvillo, lo cual ocasiona alergias. Para ello, sella el colchón con alguna envoltura de plástico.

·         La cama solo sirve para dos cosas. Los expertos sostienen que el único pasatiempo que debes permitir en tu cama es el sexo. No mires tu agenda, ni hables por teléfono ni veas televisión: todo lo que está en tu cuarto debe estar relacionado con el descanso y la relajación.

·         Adiestra a tu reloj interno. Ve a dormir y despiértate a la misma hora todos los días, incluyendo los fines de semana. Esta rutina hará que tu cerebro y tu cuerpo entren en un ciclo natural de descanso. Con el paso del tiempo, podrás dormir rápido y sin problemas durante la noche. Un tip: al despertarte, no dejes pasar más de media hora para mirar la luz del día, ya que es un gran regulador de tu reloj biológico.

·   Cortar con el café. El café en la mañana es vital para muchas personas pero, apenas el reloj llega a la tarde, evita ingerir cafeína en todas sus formas, ya sea en píldoras, bebidas o comidas. Esta sustancia interfiere en las etapas más profundas del sueño, por más pequeña que sea la cantidad.

·      Ejercita en el momento correcto. Hacer ejercicio de manera regular mejora la calidad del sueño, siempre y cuando no lo hagas muy cerca de la hora de dormir, ya que un subidón de energía post-ejercicio puede mantenerte despierto. Finaliza cualquier tipo de entrenamiento tres o cuatro horas antes de irte a dormir. Sin embargo, hacer ejercicios tranquilos, como yoga o tai chi pueden ayudar a relajarte.

 

En la siguiente publicación continuaremos mostrando otros útiles consejos. Mientras tanto te deseamos tengas dulces sueños.

¡¡Hasta pronto!!

 


Fuente: Escrito por Cecilia Melëndez  en http://www.ehowenespanol.com/