viernes, 14 de agosto de 2015

El smog puede afectar a la memoria y al cociente intelectual

En una investigación realizada por científicos de Estados Unidos, México y Canadá, se ha determinado que la contaminación atmosférica típica de las grandes ciudades puede perjudicar a la memoria de corto plazo, al coeficiente (cociente) intelectual y a tasas metabólicas cerebrales. Los niños que viven en ciudades con fuerte concentración de smog tienen un riesgo mayor de sufrir estos efectos perjudiciales para el cerebro.
 Lo descubierto por el equipo dirigido por la Dra. Lilian Calderón-Garcidueñas, de la Universidad de Montana, USA, revela que las personas que están expuestas desde su niñez y durante buena parte de su vida a concentraciones de sustancias contaminantes del aire (smog), que superan los niveles máximos considerados aceptables por la normativa de Estados Unidos y las de otras naciones, tienen un riesgo mayor de inflamación del cerebro y de cambios neurodegenerativos, incluyendo la enfermedad de Alzheimer y la de Parkinson.
 El estudio encontró que los niños clínicamente sanos que viven en entornos contaminados y que también poseen cierta variante de un gen, APOE épsilon 4, ya conocida por incrementar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, muestran respuestas cognitivas mermadas, en comparación con los niños portadores de otra variante, APOE épsilon 3.
En el estudio las comparaciones se hicieron a través de múltiples variables, incluyendo la edad, el género, la situación socioeconómica y la educación, entre otras. Después, se comparó a los niños portadores de la variante épsilon 4 con los portadores de la épsilon 3, y se encontró que los primeros tenían tres alteraciones notables. Presentaban déficits de memoria de corto plazo, un cociente intelectual que si bien estaba dentro de los límites normales medía 10 puntos menos, y cambios en metabolitos clave en el cerebro, que se asemejan a los de las personas con enfermedad de Alzheimer.
 Los resultados se añaden a los de estudios previos que sugieren que los portadores de la variante 4 podrían tener un riesgo mayor de desarrollar el Mal de Alzheimer de forma temprana si residen en un entorno urbano contaminado.
 Todo apunta a que una exposición continuada a la contaminación atmosférica urbana conduce a un rendimiento cognitivo inferior y cambios cerebrales metabólicos que podrían llevar a una aceleración de los cambios neurodegenerativos.
 La contaminación del aire es un tema muy preocupante de salud pública. Las exposiciones a concentraciones excesivas de sustancias contaminantes del aire han sido relacionadas con la inflamación neural y la neuropatología. Solo en Estados Unidos, 200 millones de personas viven en áreas donde las sustancias contaminantes como el ozono y el smog exceden a menudo los niveles máximos aceptables.
 En el caso del ozono, este es útil a gran altura, donde forma un escudo que nos protege de las radiaciones llegadas del espacio. Pero a baja altura suele hacer más daño que bien. Procesos como la combustión de gasolina generan indirectamente un aumento del ozono a baja altura.
 En relación al smog, existen asociaciones notables entre las exposiciones a él y un aumento de la mortalidad debido a derrames cerebrales, enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios.
¡¡Hasta pronto!!


Fuente: Kenneth Herretes en hhtp:// noticiasdiarias.com.ve


              Foto de U.S. Environmental Protection Agency