lunes, 1 de julio de 2013

No botes las baterías usadas a la basura

Desde mas de cien años la batería eléctrica se convirtió en un elemento imprescindible en gran cantidad de equipos, instrumentos y artículos de uso diario. Entre los primeros utensilios que las utilizaron están las linternas portátiles, luego los sistemas de encendido de motores a gasolina, centrales telefónicas, relojes, cámaras fotográficas, etc.
Con el tiempo se ha expandido espectacularmente el uso de aparatos cuya utilización depende totalmente de baterías. Teléfonos móviles, tablets, ipods, walkman, radios portátiles y muchos otros mas que se nos escapan ahora, no pasarían de ser simples curiosidades de museo si no fuese por las “humildes” baterías eléctricas.
Proyectando la vista hacia el futuro, éste luce bastante promisorio para las pilas. La necesidad ecológica impondrá la cada vez mayor utilización de energías distintas a la proporcionada por combustibles fósiles. Así, el automóvil eléctrico solo necesita que se resuelva lo relativo al tamaño, la duración y velocidad de recarga de la respectiva batería, para reemplazar al tradicional carro a gasolina. Y eso está a la vuelta de la esquina. Después vendrán otros requerimientos, como acumular la energía proveniente de fuentes solar y eólica, que son tan inconstantes, para controlar su suministro al usuario de manera constante y segura. Eso implica un crecimiento exponencial de la cantidad de baterías a ser usadas.
Como puede apreciarse, esta es una industria de gran relevancia en la vida moderna y con un futuro bastante promisorio. De hecho, esto anima a los grandes fabricantes a trabajar afanosamente en desarrolar productos mas livianos, mas rápidos de recargar, mayor duración, mas ciclos de recarga y con mas  carga por cada ciclo.
Otro aspecto en el que se investiga pero no se publicado mucho al respecto es lo relacionado con los materiales de fabricación. Las baterías de uso común hoy día contienen materiales contaminantes. Es de esperar que los nuevos desarrollos no representen ni por asomo, la misma condición riesgosa que hoy se vive.

¿Que hacer con las pilas usadas?
            La recomendación que hacen todas las instituciones ambientalistas, de gobiernos  y de organizaciones civiles, es: NO BOTAR LAS PILAS A LA BASURA.
Una sola pila de un reloj de pulsera puede contaminar toda el agua de una piscina olímpica!
Según Greenpeace Argentina lo recomendable es:
·       Sellar los dos polos de la pila con cinta autoahesiva
·       Depositarla en una botella de pástico. Cuando esté llena, entregarla a las instituciones que se encargan de reciclarlas y/o  de usarlas en construcción de carreteras para aislarlas entre capas de cemento y asfalto, para evitar que elementos como el mercurio contaminen rellenos sanitarios y corrientes de agua.


La Agencia de Protección del Ambiente de USA, EPA, ha hecho algunas otras consideraciones y recomendaciones, que traducimos a continuación:
·       Se ordenó eliminar el mercurio en algunos tipos de baterías a partir de 1996.
·       Se debe reciclar las baterías para evitar que los rellenos y la atmósfera se contaminen con los metales pesados que aquellas contienen.
·       Una forma de reducir la cantidad de baterías que vayan a la basura, es comprar de las recargables.

En USA es usual reciclar las baterías dañadas de automóviles, o las similares que se usan en equipos de emergencia de hospitales, sistemas de alarma o luces de emergencia. En cuanto a las secas, se establece el reciclaje de las unidades gastadas, haciendo énfasis con las tipo botón por su contenido de metales pesados. Estas prácticas se han expandido a casi todos los paises.

La Unión Europea prohíbe la comercialización de las pilas y acumuladores que contengan mercurio o cadmio en una proporción superior a un umbral determinado. Además, fomenta un nivel elevado de recogida y de reciclado de los residuos de pilas y acumuladores, así como una mejor actuación medioambiental de todos los operadores que participen en el ciclo de vida de pilas y acumuladores, incluso en el momento del reciclado y de la eliminación de los residuos correspondientes.
Se trata de reducir la cantidad de sustancias peligrosas, en particular el mercurio, el cadmio y el plomo liberados en el ambiente, gracias a la reducción de la cantidad de dichas sustancias en las pilas y los acumuladores, así como al tratamiento y a la reutilización de dichas sustancias.

En resumen, aceptamos que las baterías son necesarias, pero copiando a Greenpeace Argentina, le recomendamos: 
·       NO BOTAR LAS PILAS USADAS A LA BASURA
·       Aislar los polos con cinta autoadhesiva y recolectarlas en una botella de plástico para que no se rompa.
·       Una vez llena entregarla a la institución que se encarga de reciclar estos residuos. Pregunte en su comunidad por la entidad responsable

Así ayudaremos a nuestro maltratado planeta


Feliz semana!