lunes, 29 de febrero de 2016

Las dificultades para combatir el Zika

Virus Zika visto con microscopio electrónico
     El virus Zika,  una minúscula cápsula de 40 nanómetros en tamaño y con alrededor de sólo una docena de genes, está generando grandes preocupaciones. El reciente brote de casos en Brasil se ha difundido a través de las fronteras en Colombia, Venezuela, México y Puerto Rico. Y ya ha logrado penetrar a los Estados Unidos
     La semana pasada, se reunió un grupo de expertos en la Universidad de Harvard para discutir el estado de esta pandemia,  recapitular sobre lo que ya  se conoce y dibujar una vista previa de la amplia gama de posibles escenarios.
     Quizás lo más notable, es que los biólogos tienen poco conocimiento de los estragos que el Zika puede ocasionar en los seres humanos. Ya se ha publicado sobre su potencial enlace con la microcefalia, y también se habla que puede haber una conexión con el síndrome de Guillain-Barre, pero las pruebas de estos vínculos aún no se han podido alcanzar. Estos pronósticos son atípicos además de sombríos. De acuerdo con Michael VanRooyen, Director de la Iniciativa Humanitaria de Harvard, la infección es "prácticamente asintomática: cuatro de cada cinco personas que la padecen no lo saben".  
     No obstante, el enlace putativo del virus con condiciones gravemente debilitantes que pueden  afectar a millones de personas da lugar a la búsqueda desesperada de pruebas médicas - proceso que, por el momento, es angustiosamente lento y puede llegar a ser peligrosamente concluyente. Las opciones actuales incluyen un test genético basado en la PCR (proteína C reactiva), y en un análisis de anticuerpos que demuestre el reconocimiento molecular del cuerpo del invasor Zika.  Ambos caminos son exasperantemente inespecíficos.  Como explica VanRooyen, "la prueba no es fácil - si el paciente da resultado positivo, es posible que tenga la enfermedad. Y si el resultado es negativo, sigue siendo  posible que tenga la enfermedad. "Para las mujeres embarazadas, la idea de controlar el desarrollo del feto mediante periódicas ecografías es una opción costosa con dudosos beneficios médicos”.
     Se habla ya de la urgencia de desarrollar una vacuna para Zika. Pero esto no puede ser tan rápido pues no hay disponibilidad todavía de un sistema modelo en el que se pueda llevar a cabo pruebas biológicamente relevantes. "Primero es se debe comprobar si la vacuna sería en realidad una protección para las personas, pero todavía no hay claridad de cómo hacer eso"
     "Si cualquier empresa dice que tiene una vacuna para el Zika, de lo que realmente dispone es de una vacuna experimental que podría ser comercializada algún día, pero aún no ha transcurrido el tiempo necesario para probar su eficacia." Tal producto hipotético probablemente estaría dirigido a niñas pre-adolescentes y mujeres   embarazadas, y las exigencias en seguridad para vacunas dirigidas hacia esas poblaciones es muy alto", dice Helen Branswell, periodista especializada en el área de salud, que ha venido dando seguimiento al Zika.  VanRooyen es aún más pesimista sobre la perspectiva: "se necesita mucho tiempo para las investigaciones, y los costos involucrados son tales que hasta es dudoso que logre desarrollarse una vacuna”.
     A pesar que la lucha contra el Zika sigue siendo oscura y difícil, todas las organizaciones de salud se preparan para una lucha global.
     La semana pasada, la Organización Mundial de la Salud publicó un plan de seis meses para coordinar una respuesta multinacional a la pandemia con un precio estimado de $56 millones. La Casa Blanca también ha hecho un llamamiento para un fondo de emergencia de $ 1.8 mil millones para impulsar la prevención y detección tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Para Sheila Burke, investigador en el Centro para la Política Social de la Universidad de Harvard, este tipo de compromisos es una señal de cambio prometedor en comparación con amenazas de pandemias pasadas”.

¡¡Hasta pronto!!



Fuente: Jeffrey Marlow en www.discovermagazine.com