miércoles, 15 de julio de 2015

Nuevas herramientas para aumentar la producción de alimentos


Para el año 2050 se estima que la población mundial será de 9,100 millones de personas. Para alimentar a tan inmensa cantidad de gente, se calcula que será necesario incrementar la producción mundial de alimentos en un rango de 70% entre los años 2005 a 2050. Ello obligará al desarrollo de nuevos procesos tecnológicos, especialmente en la agricultura, para obtener mejores rendimientos en áreas de cultivo que serán cada vez más reducidas.
Han surgido nuevas proposiciones para contribuir a ese incremento. Entre ellos está el de una empresa norteamericana, Precision Hawk, que dispone de sistemas para la recolección y análisis de datos con el fin de identificar los factores que influyen y ayudan a incrementar la producción en el sector agropecuario. El objetivo es ofrecer al granjero, a empresas y autoridades públicas, la información necesaria para optimizar el aprovechamiento del terreno usado.
 Para ello utiliza drones, con equipos  de alta resolución, para la captación aérea de datos que luego se procesan y analizan.  Emplean sistemas computarizados para obtener rápidamente información que tradicionalmente consume mucho tiempo y que es fundamental para el buen manejo y control de la granja.
El sistema provee la información sobre las condiciones y salud de la siembra, manada y terreno, lo que ayuda al granjero mejorar sus rendimientos. Entre algunos ejemplos, reciben datos como para:

  • identificar zonas con riesgos de falta de agua,
  • estimar el nivel de crecimiento o maduración de la cosecha,
  • enfermedades de las plantas,
  • con el uso de sensores térmicos, detectar la temperatura en la manada para saber si hay animales enfermos.
Con esa abundancia de datos sobre la cosecha y el terreno se le facilita al granjero la toma de decisiones para la consecución de los recursos necesarios, para mejorar la irrigación de zonas secas, o reducir en otras la disponibilidad de agua o fertilizantes sin disminuir la productividad. Todo ello contribuye a una mayor eficiencia en la cosecha, con significativos ahorros en los costos de agua, fertilizantes, fungicidas y pesticidas, lo que a la vez resulta en alimentos más sanos y en una mayor protección al medio ambiente.
¡¡Hasta pronto!!


Fuente: http://issuu.com/sustainia/docs/sustainia100_2015