viernes, 28 de noviembre de 2014

Lo que pasa cuando dejas de fumar


Aunque muchas personas pueden no saber todo lo que fumar puede ocasionar, es bien sabido que tiene efectos nocivos para la salud. Publicistas y Hollywood han martillado con éxito la idea de fumar en nuestros cerebros a lo largo de las últimas décadas, pero afortunadamente ahora la gente sabe los efectos negativos que puede traer para la salud y la influencia infantil. Por supuesto, no todos los fumadores quieren dejar de hacerlo, pero para los que quieran, se pueden sorprender al descubrir qué pasa cuando dejan de fumar.

¿Qué pasa cuando dejas de fumar?

Si tienes un cigarrillo en tu boca en este momento, termínalo. Una vez que lo termines, nunca vuelvas a tomar otro. Si hiciste eso justo ahora, tu cuerpo pasará por cambios increíbles que comienzan solo 20 minutos después de que hayas terminado ese cigarrillo. Si quieres dejar de fumar pero estás encontrando difícil cambiar tu mentalidad, aprender sobre lo que pasa cuando dejas de fumar puede darte ese empujón final. Los efectos de fumar para la salud pueden ser terribles, pero los efectos de dejarlo pueden ser fenomenales. Este giro positivo sobre los beneficios de dejar de fumar más que los efectos negativos de continuar haciéndolo puede ser justo lo que uno necesita.
Aquí hay algunos de los muchos beneficios que trae dejar de fumar y una línea de tiempo sobre lo que pasará una vez que dejes de fumar. Puede que te sorprendas por lo que verás.

1.      En 20 minutos tu presión sanguínea y pulso disminuirán y la temperatura corporal de tus manos y pies aumentará.
2.      Aproximadamente entre 8 y 12 horas después de tu último cigarro, el nivel monóxido de carbono en tu sangre disminuirá y el oxígeno de tu sangre aumentará a un nivel normal.
3.      A las 24 horas, la probabilidad de tener un ataque al corazón disminuye significativamente.
4.   Cerca de las 48 horas, las terminaciones nerviosas comienzan a crecer nuevamente y tu habilidad para oler y saborear aumenta.
5.      Entre 2 semanas y 3 meses, tu circulación aumenta, caminar se hace más fácil y el toser y respirar con un silbido se experimenta con menos frecuencia. La producción de flema disminuye y cerca de los 3 meses, la función pulmonar ha mejorado significativamente.
6.      Entre 1 y 9 meses, experimentarás todos los beneficios anteriormente mencionados sumado a una menor congestión nasal, fatiga y falta de aire. Los cilios, estructuras parecidas a pelos diminutos que mueven la mucosa fuera de los pulmones, también recuperan su funcionamiento normal.
7.      En un año, el riesgo de una enfermedad cardiaca y ataques al corazón se reduce a la mitad de lo que solía ser cuando eras una persona fumadora. 
8.     Entre 5 y 15 años, el riesgo de sufrir un derrame cerebral vuelve a la normalidad, antes de que comenzaras a fumar.
9.   Cerca de la marca de los 10 años, la probabilidad de desarrollar varios tipos de cáncer incluyendo el cáncer al pulmón, boca, garganta, esófago, vejiga, riñón y páncreas, reduce en gran medida. El riesgo de desarrollar cáncer al pulmón se revierte al mismo nivel de una persona no fumadora. De hecho, la dieta y los hábitos de fumar representan casi el 60% de los casos de cáncer.
10.  En unos 15 años, el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca y tener un ataque al corazón se desplaza al de una persona que nunca ha fumado antes. El riesgo de muerte también se reduce casi al nivel de un no fumador.
Aún con la exclusión de la increíble cantidad de dinero que podrías ahorrar al dejar de fumar así como también la influencia negativa omitida por la sociedad, los beneficios descritos arriba son más que convincentes. Así que, ¿qué pasa cuando dejas de fumar? Tu salud se recupera de nuevo.
Hasta pronto!!

Este artículo fue originalmente escrito por Mike Barret, co-fundador, editor e investigador en Natural Society
Visto en: Natural Society


jueves, 27 de noviembre de 2014

La Resiliencia, la entereza más allá de la resistencia (cont.)

Diez formas de construir Resiliencia
Establezca relaciones—Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.
Evite ver las crisis como obstáculos insuperables—Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero si puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.
Acepte que el cambio es parte de la vida—Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que si puede alterar.
Muévase hacia sus metas—Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.
Lleve a cabo acciones decisivas—En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.
Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo—Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.
Cultive una visión positiva de sí mismo—Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.
Mantenga las cosas en perspectiva—Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.
Nunca pierda la esperanza—Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.
Cuide de sí mismo—Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de si mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.
Otras formas adicionales de fortalecer la resiliencia le pueden ser de gran ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.
La clave es identificar actividades que podrían ayudarle a construir una estrategia personal para desarrollar la resiliencia.
Como encontrar ayuda
Obtener ayuda cuando la necesita es crucial para construir resiliencia. Más allá de la familia y amistades, las personas encuentran ayuda en:
Grupos de auto-ayuda y apoyo. Estos grupos comunitarios pueden ayudar a las personas que luchan con dificultades tales como la pérdida de una persona querida. Al compartir información, ideas y emociones, las personas que participan en los grupos pueden ayudarse a sí mismos y encontrar apoyo al reconocer que no se encuentran solas ante esa difícil situación.
Libros y publicaciones escritos por personas que han manejado con éxito situaciones adversas, como sobrevivir el cáncer. Estas historias pueden motivar a los lectores a encontrar estrategias que puedan ayudarles personalmente.
Recursos en línea. La información en las páginas de la Web puede ser una fuente de ideas. Hay que tener cuidado con la calidad de la información, pues esta varía dependiendo las páginas que consulte.
Para muchas personas, utilizar sus propios recursos y los tipos de ayuda que hemos mencionado, pueden ser suficientes para construir resiliencia. Sin embargo, en algunas ocasiones una persona puede no avanzar o tener dificultades para progresar en el camino de la resiliencia.
Un profesional de psicología licenciado, como un psicólogo puede dar asistencia a las personas para desarrollar una estrategia apropiada para salir adelante. Es importante que usted obtenga ayuda profesional si siente que no puede funcionar o desarrollar las actividades básicas de la vida diaria, como resultado de vivir una experiencia traumática o estresante, tal como sobrevivir un huracán.
Diferentes personas tienden a sentirse cómodas con diferentes estilos de interacción. Una persona puede sentirse cómoda y establecer una relación de afinidad y empatía al trabajar con un profesional de la salud mental o participar en un grupo de apoyo.
Continuar con el viaje
Para resumir varios de los puntos principales en este ensayo, piense en la resiliencia como algo parecido a tomar un viaje río abajo en una balsa.
En un río, puede encontrar rápidos, virajes, aguas lentas y áreas poco profundas. Como en la vida, los cambios que experimenta en el camino le afectan de forma diferente.
Viajar por el río, le ayuda el conocerlo y recordar las experiencias pasadas que ha tenido con él. Su viaje debe ser guiado por un plan, una estrategia que considere funciona para usted.
La perseverancia y la confianza en su capacidad para evitar los peñones y otros obstáculos son importantes. Puede ganar valor y perspicacia al navegar con éxito en las aguas embravecidas. Las personas en quienes confía y le acompañan en el viaje, pueden especialmente ayudarle a enfrentar a los rápidos, las corrientes y otras dificultades del río.
Puede bajarse de la balsa y descansar en la orilla del río. Sin embargo, para terminar su viaje debe remontar la balsa y continuar.

La información ofrecida en este ensayo no debe usarse como substituto del cuidado profesional de salud general y de salud mental, o de la consulta a estos profesionales. Las personas que consideran que necesitan o que se beneficiarían de ese cuidado deben consultar un psicólogo u otros profesionales licenciados de la salud general y salud mental.
El Directorado de Práctica de la Asociación Americana de Psicología reconoce la contribución de las siguientes personas a esta contribución:
·         Lillian Comas-Díaz, Ph.D., Directora, Transcultural Mental Health Institute (Instituto Transcultural de Salud Mental), Washington, D.C.
·         Suniya S. Luther, Ph.D., Teachers College, Columbia University, New York City, NY
·         Salvatore R. Maddi, Ph.D., The Hardiness Institute, Inc., Universidad de California Irvine, Newport Beach, CA
Ha sido un gran placer  compartir con usted este interesante artículo amigo lector, y deseamos que le resulte muy útil cuando necesite seguir sus recomendaciones.
Hasta pronto!!


Fuente: (American Psychological Association) http://www.apa.org/centrodeapoyo/





miércoles, 26 de noviembre de 2014

La Resiliencia, la entereza más allá de la resistencia

¿Cómo enfrenta la gente los eventos difíciles que cambian su vida? ¿Cómo reacciona a eventos traumáticos como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, una enfermedad difícil, un ataque terrorista u otras situaciones catastróficas?
Buscando respuestas a este tan altamente emotivo tema, hemos topado con un magnífico ensayo publicado por la American Psychological Association, y que hemos decidido reproducir en su totalidad.  Debido a su abundante información será emitido en dos publicaciones consecutivas, siendo ésta la primera parte.
Generalmente, las personas logran adaptarse con el tiempo a las situaciones que cambian dramáticamente su vida y aumentan su estado de tensión. ¿Qué les permite adaptarse? Es importante haber desarrollado resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar la adversidad. Ésta se aprende en un proceso que requiere tiempo y esfuerzo, y que compromete a las personas a tomar una serie de pasos.
Este ensayo tiene el propósito de ayudar a los lectores a tomar su propio camino hacia la resiliencia. Provee información sobre la resiliencia y algunos factores que afectan a la gente a enfrentar sus problemas. Gran parte de la información ofrecida se enfoca en el desarrollo y el uso de una estrategia personal para mejorar la resiliencia.

Que entendemos por Resiliencia?

La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras. Significa "rebotar" de una experiencia difícil, como si uno fuera un balón o un resorte.
La investigación ha demostrado que la resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. La gente comúnmente demuestra resiliencia. Un ejemplo es la respuesta de las personas en los Estados Unidos a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus esfuerzos individuales para reconstruir sus vidas.
Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional. 
La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Algunos factores en la Resiliencia

Una combinación de factores contribuye a desarrollar la resiliencia. Muchos estudios demuestran que uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Las relaciones que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la persona.
Otros factores asociados a la resiliencia son:
·         La capacidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos a cabo.
·         Una visión positiva de sí mismo, y confianza en sus fortalezas y habilidades.
·         Destrezas en la comunicación y en la solución de problemas.
·         La capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes.
Todos estos son factores que las personas pueden desarrollar por si mismas.
Algunas preguntas que debe hacerse
Enfocarse en las experiencias y en sus fuentes de fortaleza personal en el pasado, le puede ayudar a identificar las estrategias para desarrollar resiliencia que funcionan para usted. Explore las respuestas a las siguientes preguntas sobre sí mismo y sus reacciones a los retos en su vida. Este ejercicio le puede ayudar a descubrir cómo responder efectivamente a eventos difíciles.
Considere lo siguiente:
·         ¿Qué tipos de eventos le han resultado más difíciles?
·         ¿Cómo le han afectado dichos eventos?
·       ¿Cuándo se encuentra estresado, le ha sido de ayuda pensar en las personas importantes en su vida?
·         ¿Cuándo se enfrenta a una experiencia difícil, a quién ha acudido para que le ayude?
·         ¿Qué ha aprendido sobre sí mismo y sus interacciones con los demás durante momentos difíciles?
·      ¿Le ha ayudado ofrecer apoyo a otras personas que están pasando por una experiencia similar?
·         ¿Ha podido superar los obstáculos, y si es así, cómo?
·         ¿Qué le ha ayudado a sentirse más esperanzado sobre el futuro?
Mantener una actitud de tolerancia y flexibilidad
La resiliencia conlleva mantener flexibilidad y balance en su vida en la medida que usted confronta circunstancias difíciles y eventos traumáticos. Usted lo puede lograr de diferentes maneras al:
1.    Permitirse experimentar emociones fuertes y también reconocer cuando tiene que evitarlas para poder seguir funcionando.
2.      Salir adelante y tomar acciones para atender sus problemas y enfrentar las demandas del diario vivir. También, dar un paso atrás para descansar y llenarse de energía nuevamente.
3   Pasar tiempo con sus seres queridos para recibir su apoyo y estímulo, y también su cuidado.
4.      Confiar en los demás y también confiar en sí mismo.

Continuamos en la siguiente publicación.  Hasta pronto!!


Fuente: (American Psychological Association) http://www.apa.org/centrodeapoyo/

martes, 25 de noviembre de 2014

La Gratitud como Valor

          Para muchas personas, la gratitud es un concepto que no tiene mucha profundidad. Cuando niños, nuestros padres nos recordaban que debíamos decir “por favor” y “gracias” cuando alguien hacía algo por nosotros o nos daba algo. Es muy seguro que usted recuerde aquella tan usada frase: “Que se dice?” a la cual respondíamos casi obligados “Gracias”.
Pero el concepto de gratitud es en verdad mucho más elevado que dar las gracias en señal de cortesía.
El sentimiento de gratitud está vinculado al agradecimiento, que es la acción y efecto de agradecer. Por lo tanto, el individuo que siente gratitud desea agradecer el beneficio recibido. Este agradecimiento puede expresarse de diversas formas, desde una simple manifestación verbal (“Muchas gracias por ayudarme”) o una nota escrita (“Te escribo para agradecerte por el préstamo”), hasta un regalo material (“Quisiera regalarte este libro en agradecimiento a todo lo que has hecho por mi padre”).
La gratitud no es lo mismo que la deuda moral. Aunque ambas emociones se producen después de recibir una ayuda, la deuda moral se produce cuando una persona percibe que tiene la obligación de compensar dicha ayuda. Las dos emociones conducen a diferentes acciones, la de deuda moral puede motivar a los receptores de la ayuda a evitar a la persona que les ha ayudado, mientras que la gratitud puede motivar al receptor a buscar a su benefactor y mejorar su relación con él.  
Es un valor clave para evaluar lo bueno y lo no tan bueno con mayor objetividad. En los momentos de dificultad aleja los sentimientos de derrota que nos atacan y que crean grandes obstáculos en nuestro diario vivir. Es fundamental para el éxito personal, profesional y espiritual de cada persona.  Más que una simple palabra es una actitud y una forma de vida. Sin gratitud no prestamos atención a cosas que aunque lucen pequeñas contienen un gran valor espiritual que trasciende lo material.
El vínculo entre la espiritualidad y la gratitud se ha convertido recientemente en un tema popular de estudio. Si bien estas dos características no son ciertamente dependientes la una de la otra, los estudios han encontrado que la espiritualidad es capaz de mejorar la capacidad de una persona para estar agradecida y por lo tanto, aquellos que asisten regularmente a los servicios religiosos o participan en actividades religiosas son más propensos a tener un mayor sentido de gratitud en todos los ámbitos de la vida. La gratitud está vista como una tendencia humana muy apreciada entre musulmanes, cristianos, budistas, judíos, e hindúes.  La oración con gratitud a Dios es un tema común en dichas religiones y por lo tanto, el concepto de gratitud impregna sus textos religiosos,  enseñanzas y tradiciones. Por esta razón, es una de las emociones más comunes que las religiones aspiran a provocar y mantener en sus seguidores y se considera como un sentimiento religioso universal.
Sobre el tema de la gratitud se ha disertado mucho, en especial en los últimos años. He aquí algunas de sus ventajas:
1.    Se ha encontrado que las personas agradecidas sufren menos depresión.
2.  La gratitud brinda lucidez para ver los problemas con una perspectiva diferente a como se veían en el pasado.
3.    La gratitud ayuda a asumir los problemas no como obstáculos, sino más bien como oportunidades  para crecer y avanzar en la vida.
4.    Baja el estrés y ofrece paz espiritual.
            Le sugerimos a usted, apreciado lector, mantenga la gratitud dentro de su estilo de vida. Le hará mucho bien.

            Hasta pronto!!


Fuente:
http://www.bpinspiracion.com/
http://definicion.de/gratitud/



lunes, 17 de noviembre de 2014

VALORES DE UNA SEXUALIDAD RESPONSABLE

La sexualidad es una dimensión natural y sana de la vida.
- Todas las personas son sexuales.
- La sexualidad incluye dimensiones físicas, éticas, espirituales, sociales, psicológicas y emocionales.
- Todas las personas tienen dignidad y valor en sí mismas.
- Los jóvenes deberían verse a sí mismos como individuos únicos y valiosos dentro del contexto de su herencia cultural.
- Los individuos expresan su sexualidad de formas variadas.
- Los niños deberían obtener su educación sexual primaria en la familia.
- En una sociedad pluralista, las personas deben respetar y aceptar los diversos valores y creencias sobre la sexualidad.
- Las relaciones sexuales nunca deben ser coercivas o explotadoras.
- Todos los niños deben ser amados y cuidados.
- Todas las decisiones sexuales tienen consecuencias.
- Todas las personas tienen el derecho y la obligación de tomar decisiones responsables con respecto a su sexualidad.
- Las familias y la sociedad se benefician cuando los niños son capaces de hablar sobre la sexualidad con sus padres y/u otros adultos de confianza.
- Los jóvenes necesitan desarrollar sus propios valores sobre la sexualidad para volverse adultos.
- Los jóvenes exploran su sexualidad como parte de un proceso natural de llegar a la madurez sexual.
- Involucrarse de manera prematura en conductas sexuales implica riesgos.
- Los jóvenes que tienen relaciones sexuales deben tener acceso a información sobre servicios de salud y prevención del embarazo y las ITS/VIH.
         Hasta pronto!!


Fuente: http://sexoysalud.consumer.es/

viernes, 14 de noviembre de 2014

Preguntas frecuentes sobre el ejercicio en la adolescencia

A la hora de valorar la realización de una actividad física por parte de un adolescente, hay algunas cuestiones o dudas que pueden surgir. Respondemos las preguntas más habituales:
¿Competición o especialización?
Tanto la especialización deportiva como la competición, necesitan una dedicación casi exclusiva desde una edad temprana, pero hay diferencia entre ellas:
La primera, hace que el adolescente asimile técnicas deportivas y genere reflejos con mayor facilidad. Aunque, por otro lado, puede provocar desequilibrios en el desarrollo físico, influyendo negativamente en la formación corporal del joven.
La competición “sana”, favorece a la estructura y organización del comportamiento físico y psicológico de la persona. Aunque hay detractores que opinan que la competición exige un prematuro y duro entrenamiento, porque la meta del deporte actualmente busca la marca o record del vencedor.
¿Es más alto el niño que practica deporte?
No. La altura viene regulada principalmente por el factor genético. La estatura que tenga el padre y la madre va a influir un 80% sobre la que finalmente desarrolle el adolescente.
¿Es verdad que el adolescente que hace deporte está más delgado que el que no lo practica?
Sí. Existen estudios que demuestran que los jóvenes deportistas tienen un menor porcentaje graso en comparación con los que no son deportistas, debido en mayor medida al desgaste físico que soportan a diario.
¿La maduración ósea de un adolescente se ve afectada por el entrenamiento de un deporte?
No. En los jóvenes que entrenaban habitualmente con distintos deportes (por ejemplo, ciclismo, tenis, etcétera) se ha comprobado que su práctica no influye sobre la maduración ósea.
¿Es cierto que las chicas que realizan ejercicio físico se les retrasa la aparición de la primera regla en comparación con la población general?
Sí. El entrenamiento físico puede acompañarse de un retraso en el inicio de los ciclos menstruales.
¿Pueden los adolescentes con asma practicar deporte?
Sí. Siempre que tengan el asma bajo control pueden practicar deporte como cualquier otra persona. Ser activo y practicar ejercicio ayuda a la persona asmática a que esté en forma, manteniendo un peso saludable. Además, puede fortalecer los músculos respiratorios, haciendo que los pulmones funcionen mejor.

                Hasta pronto!!

Fuente: http://www.webconsultas.com/ejercicio-y-deporte/ejercicio-en-las-etapas-de-la-vida/

jueves, 13 de noviembre de 2014

Recomendaciones para Practicar Deporte en la Adolescencia

A la hora de pensar en que un adolescente realice algún tipo de deporte o ejercicio físico, conviene tener en cuenta las siguiente recomendaciones:
·         Hasta los siete años de edad, el niño tiene que jugar.
·       No es recomendable que los adolescentes se especialicen en algún deporte a corta edad.
·       Las competiciones se desaconsejan hasta aproximadamente los 13 años.
·    Es muy importante hacer un seguimiento médico del joven, especialmente si éste compite.
·       La realización de un deporte individual debería acompañarse de otro colectivo, pues este último enriquece y mejora a la persona, aprendiendo valores como el compañerismo, la acción de compartir, el trabajo en grupo, etcétera.
·      Es conveniente evitar, tanto la sobrecarga excesiva en los músculos, como el sedentarismo.
· Hay que tener en cuenta los gustos, preferencias e inclinaciones del adolescente.
·   En condiciones de elevada temperatura (32°C y humedad relativa alta, del 80%) no se debe practicar ejercicio.
·  Beber agua antes, durante y después de hacer deporte, para evitar la deshidratación.
·         Cuando se practique deporte hay que utilizar la ropa deportiva adecuada, que favorezca la disipación de calor corporal.
Contraindicaciones del ejercicio en la adolescencia
Son pocas las contraindicaciones totales que indiquen la necesidad de prohibir al adolescente de manera absoluta la práctica de deporte. Entre ellas:
·         Diabetes descontrolada.
·         Insuficiencia cardíaca.
·         Angina de pecho inestable.
·         Insuficiencia respiratoria.
·         Infarto agudo de miocardio.
·         Infecciones agudas.
·         Hipertensión arterial grave.
·         Valvulopatías (miocarditis, pericarditis...).

Hasta pronto!!

Fuente: http://www.webconsultas.com/ejercicio-y-deporte/ejercicio-en-las-etapas-de-la-vida/

miércoles, 12 de noviembre de 2014

La Risoterapia Ayuda a Manejar el Estrés

    Para algunos, andar con la sonrisa de oreja a oreja, es algo que está reservado solo para la gente “feliz”, aquella que no tiene ningún problema y que solo tiene tiempo para disfrutar. Para otros, un risueño es un sinónimo de un ser superfluo, liviano o simplemente de poca inteligencia (“la risa abunda en la boca de los tontos”). ??
         Estamos en un mundo que siempre va de prisa, todos andamos siempre apurados y no tenemos tiempo para nada, ni siquiera para hacer trabajar los músculos de la cara. Quizás es por eso que muchos están convencidos de que reir está reservado solo para algunos,  para aquellos que viven el presente, que tienen la capacidad de disfrutar y entender que ser feliz es posible, aunque cueste.
            Es por eso que decir: “reir es necesario” no es algo antojadizo, sino muy cierto. Y es que soltar una carcajada no solamente tiene relación con la felicidad, también con la salud y el estilo de vida que cada uno lleva. Reir a diario es beneficioso para todo eso e incluso para prevenir enfermedades.
            Quizás por esa falta de risa que se observa en nuestra sociedad es que se ha hecho necesario que haya grupos de personas que se reunan para simplemente reir.  Puede sonar extraño, pero para aquellos que lo necesitan, unos pocos minutos de risa al día son una verdadera terapia que les ayuda a ver la vida de manera diferente.

El poder de la risa

            Un  “docente en risoterapia”, el chileno Juan Antonio Salas  cuenta que la risa tiene innumerables beneficios: “produce aceleración del ritmo cardíaco y un aumento de entrada de oxígeno al cerebro. También ayuda a reducir el estrés y a fortalecer el sistema inmunológico ante cualquier enfermedad”.
            Continúa el terapeuta diciendo que en las investigaciones realizadas en torno a la risa, indican que “las personas risueñas y con sentido del humor sufren un 40 % menos de infartos y logran vivir al menos 4 años por encima de la media”. Aunque sea por sobrevivencia, vale la pena reirse un poco más de lo usual.
            Y aún quedan beneficios por citar! El arte de reir estimula la secreción de sustancias bioquímicas, tales como dopamina (neurotransmisor que eleva el estado de ánimo) y serotonina (con propiedades analgésicas y calmantes), disminuye el cortisol (una de las hormonas causantes del estrés), aumenta la inmunoglobulina A  y la gamma-interferón (sustancias muy importantes frente a las infecciones).

Una terapia basada en la risa

        Los científicos que han estudiado el tema,  destacan lo notorio de los cambios  orgánicos que experimentan las personas al reir. Eso bien puede utilizarse como tratamiento para pacientes que necesitan por ejemplo, aumentar su apetito  o salir de una depresión.
            Así ha surgido la risoterapia, como técnica que utiliza las carcajadas para ayudar – de manera complementaria a la medicina tradicional – a mejorar la salud y calidad de vida de las personas que lo necesitan.
            La risoterapia es calificada como una estrategia y no como una terapia pues no cura por si misma. Es una ayuda auxiliar, complementaria, preventiva y holística. Con este concepto se enfatiza que no es posible curar enfermedades solo con el uso de la risa. Pero si es un instrumento que ayuda a ver la vida con humor, desde el lado lúdico, positivo y optimista.
           Juan Antonio Salas agrega que la utilización de la risa como apoyo terapéutico implica “una apertura hacia el amor, el desarrollo personal, la comunicación y el autoconocimiento”, siendo algunos de los padecimientos que trata “la depresión y tristeza, enfermedades psicosomáticas, el insomnio (la risa produce un “descanso positivo” que invita al sueño placentero), el miedo y la la timidez entre otros.
         Para Juan Antonio, reirse de buena gana es siempre posible, incluso en ciudades como en las que vivimos (que siempre las vemos muy grises).  “Es cosa de detenerse y observar” sin dejarse llevar por las preocupaciones y dejando de lado aquella risa “dañina” que se usa en desmedro de los demás. “El mundo está plagado de comicidad y de juego, solo hay que estar en sintonía con la vida y con el sentido de humor”  asevera.
           
         Existe también el yoga de la risa, en el que las carcajadas se experimentan desde la persona en si. No se usan recursos externos, sino las experiencias propias para hacer pasar por el cuerpo la respiración y ejercicios de risa. Ya habrá más adelante, oportunidad para compartir con usted amigo lector  sobre este tema.

              Hasta pronto!!

Fuente: Wikipedia
             http://www.puntovital.cl/salud/