lunes, 19 de septiembre de 2016

"Te ves muy bien" El sorprendente proceso de envejecer

Lewis Wolpert, un reconocido biólogo inglés, relata en  uno de sus últimos libros los más recientes y sorprendentes hallazgos científicos del proceso de envejecimiento.

Para Lewis Wolpert hay cuatro etapas en la vida de un ser humano: la infancia, la adultez activa, la madurez y, finalmente, la que él llama "te ves muy bien" en alusión a esa frase que las personas como él, con más de 60 años, intercambian entre sí cuando se encuentran después de mucho tiempo.

La vejez, como a la mayoría de mortales, le tomó a él por sorpresa y hoy se pregunta cómo pudo un joven de 18 convertirse en un viejo de 81, su edad actual. "Este tema nunca hizo parte de mi agenda cuando joven. Y por eso cuando llegué a esta edad todo me pareció una revelación", dice.

Motivado por su experiencia y conocimiento sobre biología celular, Wolpert recopiló en un libro todas las evidencias que lo asombraron en su propia búsqueda de lo que significa envejecer y las compiló en el libro “You're looking very well”, que ha sido un éxito en Gran Bretaña.

Y una de las primeras sorpresas para él es que no hay ninguna evidencia de que la vejez mate, porque no es una enfermedad.

Muchos médicos todavía dicen que la gente muere de vieja, pero según Wolpert esto no es cierto y siempre hay una explicación para el fallecimiento de alguien, así sea un nonagenario.

Lo que sí viene con los años es una incapacidad del organismo para luchar contra cualquier enfermedad, especialmente aquellas que aparecen por la senectud.

El autor explica que durante toda la vida se van acumulando daños moleculares en las células, y esto ocurre porque el mecanismo de reparación de estas averías se debilita con el tiempo.

"Envejecemos por el uso y el desgaste, en una manera no muy distinta a la de cualquier otra máquina"

Pasar de una esperanza de vida de 25 años a 80 en dos siglos ha sido posible más a los avances en medicina y salubridad que a revolucionarios descubrimientos en el proceso intrínseco de envejecer.

No obstante, estudios en animales han demostrado que manipular la genética para prolongar la vida podría ser una realidad.

Pero manipular todas las piezas del rompecabezas de este proceso está aún a años luz. La meta es, entonces, llegar a viejos sin achaques. Hay que admitir que lograrlo no es nada fácil.

Los más longevos son ricos, educados e inteligentes, pues un coeficiente intelectual alto es garantía de que la persona va a cuidar más de su salud y se involucrará menos en comportamientos riesgosos.


Ser optimista también es clave.
En un estudio científico, aquellas mujeres que se mostraron positivas frente a su futuro tuvieron 14 por ciento menos posibilidad de morir de cualquier causa que las mujeres más negativas.

También está comprobado que hacer ejercicio y no tener sobrepeso prolonga la existencia.

La dieta ideal para reducir el riesgo de demencia incluye frutas, vegetales, cereal y mucho pescado.

El alcohol contribuye a llegar a la tercera edad en buen estado, pero solo si es en dosis bajas.

Profesar una fe ayuda a encontrarle sentido a la vida y a manejar el estrés de esta etapa, lo cual es positivo para la salud.

Aprender a esta edad mejora el bienestar mental y físico, por lo cual Wolpert sugiere abrirles espacios a los viejos en las universidades.

Como estar activo mentalmente es tan importante, Wolpert también sugiere aplazar el momento del retiro profesional, o, en algunas profesiones, incluso abolirlo.

En la próxima publicación hablaremos sobre algunos mitos en la vejez que desmiente este famoso autor.

¡¡Hasta pronto!!


Fuente: “You are looking well” de Lewis Wolpert. 2011

lunes, 5 de septiembre de 2016

La FDA prohibe los jabones antibacteriales

Crédito: Alexander Raths / Shutterstock
     ¡Ya es oficial! Los jabones antibacteriales para las manos y el cuerpo, que contengan ciertos ingredientes, deben desaparecer de las estanterías de las tiendas.

     La  FDA emitió el pasado 2 de septiembre las disposiciones definitivas que prohíben la venta en Estados Unidos de jabones que contengan uno, o la combinación de, 19 ingredientes específicos - triclosan y triclocarbon son los más comunes – ya que no hay evidencias científicas que ellos eviten la propagación de gérmenes. Se cree más bien, que pueden causar más daño que bienestar.

     Ya en 2013 la FDA solicitó a los fabricantes de esos productos que probasen si los jabones antibacteriales son seguros y más efectivos que el jabón tradicional  ¡No lo pudieron comprobar!  Y al contrario, en un estudio publicado en 2015 en el Journal of Antimicrobial Chemotherapy se demostró que los jabones antibacteriales no son mejores que el viejo jabón en eso de acabar con las bacterias.

     Pero el caso de los jabones antibacteriales es aún peor. Hay una creciente preocupación por el abuso de triclosan, el bactericida para jabones manuales. Su uso excesivo provoca la aparición de bacterias resistentes a medicamentos, a disrupción hormonal en el organismo y puede contribuir a ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, en 2014 se detectó en estudios científicos que una prolongada exposición a triclosan  podría causar cáncer de hígado en ratones.

    En la declaración reciente la Directora del Centro para Evaluación e Investigación de Medicamentos, Dra. Janet Woodcock, manifestó: “Los consumidores creen que los antibacteriales limpian y son más efectivos en prevenir la propagación de gérmenes, pero la realidad es que no hay evidencias científicas de que sean mejores que el agua y jabón normal. Más bien, hay datos que sugieren que los ingredientes antibacteriales, a largo plazo, pueden causar más daños que beneficios”.

     Por el momento esta prohibición no incluye a los productos antibacteriales usados en hospitales y en las toallitas y desinfectantes manuales. Ya hay muchas compañías que han reemplazado al triclosan con otros productos químicos, tales como cloruro de benzalconio, cloruro de bencetonio o cloroxilenol (PCMX). Los fabricantes de jabones disponen de un año para suministrar información sobre la seguridad y efectividad de estos nuevos ingredientes.

     Por supuesto, el lavarse las manos sigue siendo de suma importancia. Sin embargo, para mantenerse libre de gérmenes, basta usar agua con el viejo y simple jabón. Ellos harán el trabajo

     ¡¡Hasta pronto!!



Fuente: http://blogs.discovermagazine.com/d-brief/