lunes, 22 de agosto de 2016

Rápido purificador de agua que funciona con rayos solares

     Investigadores de Stanford han logrado desarrollar un pequeño dispositivo que puede purificar agua, librándole de casi todas las bacterias que estén presentes en cuestión de 20 minutos. A gran escala, hay dos procesos muy utilizados: adición de cloro o radiación UV (ultravioleta). También se emplea el Ozono, pero no es común en los procesos de tratamiento.

      Este pequeño dispositivo de color negro usa la radiación UV para purificar el agua concentrando una amplia  gama de rayos solares en un lapso de tiempo increíblemente breve. La luz solar visible, al incidir sobre el recubrimiento del dispositivo, provoca que el sulfuro de molibdeno allí presente, de inicio a una serie de reacciones químicas que purifican el agua, según lo publicado en la revista Science Alert.

     Hasta ahora, el dispositivo se ha probado con poblaciones de bacterias pequeñas, pero los resultados son muy prometedores para procesos de tratamiento completos. Un aparato como éste es una gran solución para lograr un tratamiento de agua manejable.

     “En la mayoría de los climas hay abundancia de energía solar para purificar agua. Sin embargo, la desinfección solar para agua potable depende básicamente de la luz ultravioleta que es solo el 4% de toda la luz solar, lo que se traduce en un tratamiento de muy baja velocidad. Por esta inconveniencia, siempre ha habido mucho interés en la búsqueda de nuevos materiales que puedan ‘cosechar’ luz solar  para desinfectar y purificar agua”. –  Revista Nature.
    



 A partir de las reacciones químicas iniciadas se forma peróxido de hidrógeno que inicia el proceso de aniquilamiento de bacterias y gérmenes suspendidos en el agua. En el diagrama puede apreciarse el procedimiento que tiene lugar cuando los rayos solares inciden en el dispositivo.

     La purificación con rayos UV puede usarse en pequeñas escalas,  pero es necesario dejar el agua durante 48 horas  a  luz solar directa antes de ser consumida.  Este nuevo proceso tendría la ventaja de solo necesitar un tiempo sumamente corto.

      ¡¡Hasta pronto!!




Fuente: Trevor English en http://interestingengineering.com/


lunes, 15 de agosto de 2016

¿Sabes que es fatiga de decisión?

En una sesión pública de preguntas y respuestas, el CEO de Facebook respondió a una de las cosas que más intrigaba a la red: la razón de su reiterado uso de una misma camiseta gris en todas sus apariciones públicas. ¿Se trataba de una cábala? ¿De una t-shirt inteligente de wearable tech? ¿Intentaba emular con su propia versión los jeans negros y el cuello de tortuga con el que se asocia a Steve Jobs, en una especie de código secreto entre la jerarquía de Silicon Valley? ¿O es simplemente su esencia geek?
Zuckerberg respondió que en realidad se trata de una economización de su energía mental (y evidentemente, tiene muchas camisetas iguales). "Realmente quiero depurar mi vida para tomar la menor cantidad de decisiones posibles sobre cualquier cosa menos sobre cómo servir a la comunidad".
 Al parecer esto, conocido como "fatiga de decisión", es también el principio que inspiraba la selección de ropa de Steve Jobs y otras personas como el mismo Barack Obama, que buscan evitar debatirse en "pequeñeces" para poder dedicar lo mejor de su atención a cosas más importantes.
     Y es que aunque parezca mentira, las decisiones cotidianas consumen parte de nuestro tiempo y se llevan una buena cuota de energía mental. ¿Qué me pongo hoy? ¿Llamo a Juan ahora o más tarde? ¿Compro las peras o las fresas? La productividad se resiente cuando te ves abocado a tomar decisiones constantemente: ¿Qué hago ahora? ¿Cómo lo hago? ¿Dónde lo pongo?

     Y el tiempo de ocio también se ve recortado y afectado. Tienes dos horas libres por la tarde y no sabes si ver una película o leer. Te decides por la película y pierdes un cuarto de hora en elegirla.

     La continua toma de decisiones cansa mentalmente, aunque tú no estés consciente del cansancio. Y esa fatiga es a menudo la causa de que tomes malas decisiones. Con cada decisión que realizas estás pagando una pequeña cuota de energía. Conforme avanzan las horas y sigues tomando decisiones, a tu cerebro le cuesta más sopesar la información y elegir la opción más conveniente. 

¿Qué puedes hacer para reducir esta fatiga?
     Reducir el número de decisiones que tomas a diario.- Aquí es donde los hábitos y las rutinas de tu vida cotidiana te dan un respiro. Establece un marco de actuación, librándote de decidir qué hacer y cómo hacerlo en bastantes momentos del día.

     Tomar decisiones anticipadas.- Para esto están los planes para situaciones delicadas. Con ellos, anticipas decisiones para evitar que la fatiga te lleve a tomar una decisión impulsiva. Por ejemplo: 

o    Cuando estás a dieta, haces un plan de comidas saludable y decides de antemano que no vas a consumir cierto tipo de alimentos. No irán en la lista de la compra. No entrarán en casa.
o    Cuando dejas de fumar, estudias qué situaciones te darían más ganas de encender un cigarrillo y decides cómo vas a afrontarlas cuando lleguen.

     Y, por supuesto, también ayudan los planes “generales”: Organizar un poco el día de hoy; decidir el domingo tu vestuario o las comidas de la semana; anotar en la tarde del viernes el trabajo más importante de la semana siguiente, etc.

     Otra sugerencia: Captura las ideas cuando surjan. Tener un inventario de ideas preparadas te ahorrará tiempo y energías. Porque, llegado el momento, la decisión ya estará tomada.

     Por ejemplo: Si hoy se te ocurre un regalo de Navidad para X persona, apúntalo por ahí. Haz lo mismo con películas que te gustaría ver, con los libros, con las cosas divertidas que te gustaría probar, etc.


     ¡¡Hasta pronto!!


Fuente: http://tusbuenosmomentos.com/  y  http://pijamasurf.com/POR QUÉ MARK ZUCKERBERG

lunes, 1 de agosto de 2016

Cada día nos rodean más robots

     En resultados de encuestas realizadas en Estados Unidos sobre predicciones para el año 2036, se observa que muchos norteamericanos aún  dudan de las posibilidades que para esa fecha se popularicen ciertos avances  tecnológicos, basados en Inteligencia Artificial como el caso “amantes virtuales”, es decir novios o novias imaginarios pero de gran inteligencia.  Igual pasa con la idea que los robots  puedan superar en número a toda la población humana.

Cuando “los metálicos” vengan por ti

     La mayoría de los encuestados señaló como “no probable” la idea de que las masas de robots excederían a la población humana para el año 2036. Un convincente 64% respondió como “no probable”, versus 26% que lo admitió como “probable” y 10% que manifestó “no estar seguro”.

     Definir la cantidad real de máquinas que pueden considerarse robots es algo complicado. Una medida parcial la suministra la International Federation of Robotics, que lleva registros de las ventas de robots industriales usados en procesos de manufactura. En 2014, se vendió un total de 229,000 unidades en todo el mundo. En términos de densidad, Corea del Sur tiene la mayor cantidad de robots industriales con 478 unidades por cada 10,000 empleados humanos.. Las ventas de robots industriales se han más que duplicado en los últimos 10 años, y no hay duda que la tendencia continuará aumentando fuertemente en los próximos 20 años. Pero luce muy difícil que para 2036, solo los robots industriales puedan superar en número a la población humana.

     Los robots diseñados para el consumo masivo tienen un impacto mucho mayor.  En esta clasificación se incluye a los dedicados para limpieza del hogar  tales como la aspiradora iRobot Roomba, y a los muchos juguetes o robots educacionales diseñados para niños. Un informe de la firma investigadora Tractica indica que el estimado de ventas anuales de robots de consumo llegará a 31.2 millones para el año 2020, muy superior a los 6.6 millones vendidos en 2015.  Este crecimiento tan rápido podría traducirse en ventas anuales de cientos de millones  en las próximas dos décadas.

     Pero la población humana también crece. En un reporte de Naciones unidas, emitido el año 2015, se estima que la población mundial  llegará a 8,500 millones de personas para 2030. Pero la relación robots – humanos se torna interesante cuando se examina el futuro en algunos países durante ese lapso de tiempo. Por ejemplo, aquellos países tecnológicamente avanzados que se caracterizan por tener  poblaciones de muy bajo nivel de crecimiento (o incluso decreciente) – como el caso de Japón y Corea del Sur – pueden terminar empleando más robots industriales que hombres en sus fábricas, tener robots de servicios para atender a sus clientes, y disponer de robots para cuidados especiales en hogares y hospitales.

     Aunque los robots no superen en número a los seres humanos en el año 2036, no hay duda que nos encontraremos rodeados de una increíble variedad de ellos. Por ejemplo, es muy probable que el automóvil autónomo hoy bajo desarrollo de Google y otras empresas sea uno de los robots más comunes en nuestras vidas ¡y en un futuro no muy lejano!

     ¡¡Hasta pronto!!



Fuente: http://blogs.discovermagazine.com/lovesick-cyborg/