lunes, 5 de septiembre de 2016

La FDA prohibe los jabones antibacteriales

Crédito: Alexander Raths / Shutterstock
     ¡Ya es oficial! Los jabones antibacteriales para las manos y el cuerpo, que contengan ciertos ingredientes, deben desaparecer de las estanterías de las tiendas.

     La  FDA emitió el pasado 2 de septiembre las disposiciones definitivas que prohíben la venta en Estados Unidos de jabones que contengan uno, o la combinación de, 19 ingredientes específicos - triclosan y triclocarbon son los más comunes – ya que no hay evidencias científicas que ellos eviten la propagación de gérmenes. Se cree más bien, que pueden causar más daño que bienestar.

     Ya en 2013 la FDA solicitó a los fabricantes de esos productos que probasen si los jabones antibacteriales son seguros y más efectivos que el jabón tradicional  ¡No lo pudieron comprobar!  Y al contrario, en un estudio publicado en 2015 en el Journal of Antimicrobial Chemotherapy se demostró que los jabones antibacteriales no son mejores que el viejo jabón en eso de acabar con las bacterias.

     Pero el caso de los jabones antibacteriales es aún peor. Hay una creciente preocupación por el abuso de triclosan, el bactericida para jabones manuales. Su uso excesivo provoca la aparición de bacterias resistentes a medicamentos, a disrupción hormonal en el organismo y puede contribuir a ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, en 2014 se detectó en estudios científicos que una prolongada exposición a triclosan  podría causar cáncer de hígado en ratones.

    En la declaración reciente la Directora del Centro para Evaluación e Investigación de Medicamentos, Dra. Janet Woodcock, manifestó: “Los consumidores creen que los antibacteriales limpian y son más efectivos en prevenir la propagación de gérmenes, pero la realidad es que no hay evidencias científicas de que sean mejores que el agua y jabón normal. Más bien, hay datos que sugieren que los ingredientes antibacteriales, a largo plazo, pueden causar más daños que beneficios”.

     Por el momento esta prohibición no incluye a los productos antibacteriales usados en hospitales y en las toallitas y desinfectantes manuales. Ya hay muchas compañías que han reemplazado al triclosan con otros productos químicos, tales como cloruro de benzalconio, cloruro de bencetonio o cloroxilenol (PCMX). Los fabricantes de jabones disponen de un año para suministrar información sobre la seguridad y efectividad de estos nuevos ingredientes.

     Por supuesto, el lavarse las manos sigue siendo de suma importancia. Sin embargo, para mantenerse libre de gérmenes, basta usar agua con el viejo y simple jabón. Ellos harán el trabajo

     ¡¡Hasta pronto!!



Fuente: http://blogs.discovermagazine.com/d-brief/