lunes, 15 de agosto de 2016

¿Sabes que es fatiga de decisión?

En una sesión pública de preguntas y respuestas, el CEO de Facebook respondió a una de las cosas que más intrigaba a la red: la razón de su reiterado uso de una misma camiseta gris en todas sus apariciones públicas. ¿Se trataba de una cábala? ¿De una t-shirt inteligente de wearable tech? ¿Intentaba emular con su propia versión los jeans negros y el cuello de tortuga con el que se asocia a Steve Jobs, en una especie de código secreto entre la jerarquía de Silicon Valley? ¿O es simplemente su esencia geek?
Zuckerberg respondió que en realidad se trata de una economización de su energía mental (y evidentemente, tiene muchas camisetas iguales). "Realmente quiero depurar mi vida para tomar la menor cantidad de decisiones posibles sobre cualquier cosa menos sobre cómo servir a la comunidad".
 Al parecer esto, conocido como "fatiga de decisión", es también el principio que inspiraba la selección de ropa de Steve Jobs y otras personas como el mismo Barack Obama, que buscan evitar debatirse en "pequeñeces" para poder dedicar lo mejor de su atención a cosas más importantes.
     Y es que aunque parezca mentira, las decisiones cotidianas consumen parte de nuestro tiempo y se llevan una buena cuota de energía mental. ¿Qué me pongo hoy? ¿Llamo a Juan ahora o más tarde? ¿Compro las peras o las fresas? La productividad se resiente cuando te ves abocado a tomar decisiones constantemente: ¿Qué hago ahora? ¿Cómo lo hago? ¿Dónde lo pongo?

     Y el tiempo de ocio también se ve recortado y afectado. Tienes dos horas libres por la tarde y no sabes si ver una película o leer. Te decides por la película y pierdes un cuarto de hora en elegirla.

     La continua toma de decisiones cansa mentalmente, aunque tú no estés consciente del cansancio. Y esa fatiga es a menudo la causa de que tomes malas decisiones. Con cada decisión que realizas estás pagando una pequeña cuota de energía. Conforme avanzan las horas y sigues tomando decisiones, a tu cerebro le cuesta más sopesar la información y elegir la opción más conveniente. 

¿Qué puedes hacer para reducir esta fatiga?
     Reducir el número de decisiones que tomas a diario.- Aquí es donde los hábitos y las rutinas de tu vida cotidiana te dan un respiro. Establece un marco de actuación, librándote de decidir qué hacer y cómo hacerlo en bastantes momentos del día.

     Tomar decisiones anticipadas.- Para esto están los planes para situaciones delicadas. Con ellos, anticipas decisiones para evitar que la fatiga te lleve a tomar una decisión impulsiva. Por ejemplo: 

o    Cuando estás a dieta, haces un plan de comidas saludable y decides de antemano que no vas a consumir cierto tipo de alimentos. No irán en la lista de la compra. No entrarán en casa.
o    Cuando dejas de fumar, estudias qué situaciones te darían más ganas de encender un cigarrillo y decides cómo vas a afrontarlas cuando lleguen.

     Y, por supuesto, también ayudan los planes “generales”: Organizar un poco el día de hoy; decidir el domingo tu vestuario o las comidas de la semana; anotar en la tarde del viernes el trabajo más importante de la semana siguiente, etc.

     Otra sugerencia: Captura las ideas cuando surjan. Tener un inventario de ideas preparadas te ahorrará tiempo y energías. Porque, llegado el momento, la decisión ya estará tomada.

     Por ejemplo: Si hoy se te ocurre un regalo de Navidad para X persona, apúntalo por ahí. Haz lo mismo con películas que te gustaría ver, con los libros, con las cosas divertidas que te gustaría probar, etc.


     ¡¡Hasta pronto!!


Fuente: http://tusbuenosmomentos.com/  y  http://pijamasurf.com/POR QUÉ MARK ZUCKERBERG