lunes, 4 de enero de 2016

¿Un avión más rápido que el Concorde?

Los viajes comerciales súper sónicos terminaron el 16 de noviembre de 2003, fecha en la que se retiró al Concorde de esas actividades. Pero nunca ha desaparecido el interés por mantener viva la fantasía del viaje súper sónico. Así, varios grupos han hecho intentos para revivir al Concorde. Ya hay también fabricantes de aviones con diversas patentes para lo que podría ser el próximo avión comercial capaz de volar a velocidades superiores a las del sonido.
El Concorde volaba a la velocidad Mach 2.04, es decir 2,179 km/hr. Alcanzar esa velocidad, o incluso superarla, sería la meta para cualquier nave súper sónica que aparezca en el mercado. Más no es así para el concepto de Skreemr. Esta nave clasificaría en una nueva liga, pues con su diseño se espera que pueda viajar a una velocidad 5 veces mayor que la del Concorde, o sea, si usted puede concebirlo a 10 veces la velocidad del sonido.
El diseño ha sido realizado por Charles Bombardier y Ray Mattison, y hay varios aspectos muy interesantes en el diseño. En primer lugar, la nave consta de cuatro alas, lo cual ya es algo extraño. Luego viene el modo del despegue que se ejecuta de una manera totalmente distinta a lo conocido hoy día.
Para el despegue se emplea un sistema electrónico de lanzamiento. La nave se coloca sobre un par de rieles energizados. El sistema, actuando como una inmensa catapulta, acelera a la nave y la dispara literalmente hacia el cielo.
Una vez en el aire, el Skreemr encendería el combustible, ya sea oxígeno líquido o kerosene, para impulsarse a mayor altitud. En esa etapa la velocidad de crucero sería Mach 4, dos veces la velocidad del Concorde. Para llegar a la velocidad máxima de Mach 10,  los diseñadores  se basan en el uso de motores Scramjet. Estos son unos motores especiales en los que la combustión se realiza en condiciones de flujo de aire súper sónico. A pesar que estos serían los motores ideales para alcanzar tan altas velocidades, debe tenerse en cuenta que su diseño está en la fase teórica y aún no se ha construido físicamente el primero de ellos. Esto representa una incógnita a resolver. Y luego vendría el cómo adaptarlos a la nave Skreemr.
Este avión se ha diseñado para transportar 75 pasajeros. Con sólo imaginar los costos operativos se deduce que viajar en ellos solo sería posible para personas de altísimo poder adquisitivo.
Falta saber cómo encajaría este proyecto dentro de los requerimientos ecológicos que se irán estableciendo a lo largo de los venideros años, según lo señalado en el Acuerdo de París. Bien, hasta ahora este proyecto es solo un sueño. Esperemos a ver qué será de él en el futuro.

¡¡Hasta pronto!!

Fuente: http://interestingengineering.com/