miércoles, 13 de enero de 2016

Ford prueba su vehículo auto-conducible bajo condiciones de invierno

El concepto de automóviles que funcionen sin conductor se ha hecho bastante popular y ampliamente conocido mundialmente. Todos estamos enterados que Google trabaja intensamente para lanzar su automóvil auto-conducible a la mayor brevedad posible. También lo están haciendo otras empresas de la industria automovilística. Por ejemplo, hace dos meses apenas, Volvo anunció nuevas características que tendrá su modelo para hacerle más seguro de lo que ya habían logrado.
Aparentemente es muy poco lo que se puede agregar a estos automóviles. Pero una cosa es diseñar un carro auto-conducible y probarlo en una autopista o en un estacionamiento vacío, y otra es probarlo en calles con tráfico y bajo condiciones climáticas extremas.
Lo del clima ya es algo bastante exigente. Los cambios en las condiciones del ambiente, muchas veces impredecibles, nos ha llevado a los humanos a adoptar hábitos que nos permitan ajustarnos a las diferentes situaciones climáticas. Pero no se puede decir lo mismo en lo referente a vehículos autónomos.
Por ejemplo ¿qué ocurre en la carretera si está nevando? Y ¿Cuando se está derritiendo la nieve? ¿Qué puede ocurrir si las llantas están algo desgastadas? ¿Cómo trabajará el sistema de frenos bajo esas condiciones?
Si a las preguntas anteriores agregamos ¿cómo será cuando hay otros vehículos a los lados? Como se ve, no son respuestas fáciles. Es necesario diseñar soluciones a esos nuevos “problemas”. Es sabido que estos vehículos tendrán el sistema lidar (sistema que funciona bajo el principio del radar pero con luces de láser) para “ubicarse apropiadamente”  en el ambiente a su alrededor.
Pero se sabe que el lidar no es muy confiable cuando está nevando. A manera de solución. la empresa Ford se ha inclinado por usar el lidar para ubicar puntos de referencias en los alrededores del carro. Entonces, se combina esa información con la disponible en mapas pre-existentes de la zona. Esa información previa permitirá que el vehículo tome mejores decisiones de cómo desplazarse por el lugar.
Como se aprecia, la idea se apoya fuertemente en la disponibilidad de un mapa pre-existente. Ello significa que sin un mapa previo, el automóvil auto-conducible tendrá dificultades para desplazarse eficientemente cuando haya condiciones climáticas exigentes.
Sin embargo, hay que reconocer que el avance logrado es un paso importante que ayudará a encontrar nuevas formas para mejorar esta tecnología. Una posibilidad es que cuando no se disponga previamente del mapa de referencias, el sistema lidar vaya desarrollando un modelo del medio por donde va pasando el automóvil. En fin, esto es el inicio para la búsqueda de nuevas soluciones.
¡¡Hasta pronto!!


Fuente: http://interestingengineering.com/