lunes, 23 de febrero de 2015

Avances en la Lucha Contra el Cáncer

       La marihuana es la sustancia ilícita más utilizada en el mundo, pero cada día que pasa  hay más países legislando para regular su consumo, no solo como una forma de frenar el narcotráfico, sino también por sus cada vez más valoradas capacidades terapéuticas.
       Decenas de equipos de investigación en el mundo están estudiando las propiedades medicinales de la marihuana, y de su principal compuesto psicoactivo, el tetrahidrocannabinol, más conocido como THC.
      En 1998, la investigadora Cristina Sánchez, de la Universidad Complutense, descubrió por casualidad que el THC ordena el suicidio programado (apoptosis) de las células cancerígenas. La científica estaba estudiando como los compuestos de la marihuana afectan el metabolismo de las células. Con la intención de utilizar un modelo más fácil y económico, optó por las células tumorales, que se reproducen a gran velocidad.  Observó entonces que estas células morían al entrar en contacto con el THC. Al principio pensó que era un error, pero luego de verificar todo el proceso se dio cuenta de que se estaba enfrentado a un fenómeno inesperado, pero muy interesante: la marihuana  podría ser una aliada contra el cáncer.
    Casi al mismo tiempo, un equipo de investigadores italianos llegó a conclusiones similares a las de Sánchez. Desde entonces no se ha dejado de estudiar las propiedades antitumorales del THC.
Del laboratorio al hospital
        En 2002, el doctor Manuel Guzmán, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Complutense en Madrid, dirigió el primer ensayo clínico para comprobar la acción antitumoral del THC. Guzmán administró el principio psicoactivo en nueve paciente con gliobastoma (uno de los tumores cerebrales más comunes), que no habían respondido a las terapias convencionales para este tipo de cánceres. Los resultados fueron publicados en 2006 en el British Journal of Cancer: el tratamiento con THC logró reducir la proliferación de tumores en todos los sujetos.
       Desde entonces el equipo de la Universidad Complutense ha comprobado en animales que los cannabinoides no sólo disminuyen el crecimiento del tumor, además disminuyen la angiogénesis – un proceso fundamental en la transformación maligna del crecimiento tumoral – y los procesos de metástasis.
     Como ha explicado Sánchez a 420weedTV, las primeras fases de los estudios están ya cubiertas, y es necesario que se hagan nuevos ensayos en humanos, pero como siempre, en investigación médica este último paso es el más lento y complejo.  También se realizan actualmente en Gran Bretaña ensayos clínicos similares al realizado por Guzmán. Los científicos están administrando la terapia estándar en combinación con un medicamento cannabinoide, previéndose la posibilidad de conocer resultados para finales de año.
Terapias sin tóxicos
       El THC no es la única sustancia presente en la marihuana, y no tendría que ser necesariamente la más importante en cuestiones terapéuticas. El cannabidiol es otro de los compuestos presentes en la marihuana que, a diferencia del THC, no tiene efectos psicoactivos. El doctor Sean McAllister, investigador del Pacific Medical Center de San Francisco, lleva más de una década estudiando esta sustancia. En 2007, publicó un estudio que mostraba que el cannabidiol acaba con las células del cáncer de mama y destruye los tumores malignos gracias a su interacción con el gen ID1, que regula la proteína del mismo nombre y juega un papel decisivo en el desarrollo del cáncer.
        El gen ID1 se activa durante el desarrollo embrionario de los seres humanos y, pasada esta fase, se “apaga”. Pero el cáncer hace que se reactive, lo que provoca que las células tumorales se propaguen más fácilmente y produzcan metástasis. Según explicó McAllister a The Daily Best este gen está implicado en decenas de cánceres, y si el cannabidiol es capaz de “apagarlo” podría convertirse en un fármaco imprescindible en la lucha contra el cáncer. “El cannabidiol ofrece la esperanza de una terapia no tóxica que pueda tratar formas agresivas de cáncer sin los dolorosos efectos secundarios de la quimioterapia”.
    Bien, a pesar de ser una sustancia repudiada, luce que la marihuana puede proporcionarnos buenas noticias.
            Hasta pronto!!


Fuente: Miguel Ayuso en www.elconfidencial.com