miércoles, 12 de noviembre de 2014

La Risoterapia Ayuda a Manejar el Estrés

    Para algunos, andar con la sonrisa de oreja a oreja, es algo que está reservado solo para la gente “feliz”, aquella que no tiene ningún problema y que solo tiene tiempo para disfrutar. Para otros, un risueño es un sinónimo de un ser superfluo, liviano o simplemente de poca inteligencia (“la risa abunda en la boca de los tontos”). ??
         Estamos en un mundo que siempre va de prisa, todos andamos siempre apurados y no tenemos tiempo para nada, ni siquiera para hacer trabajar los músculos de la cara. Quizás es por eso que muchos están convencidos de que reir está reservado solo para algunos,  para aquellos que viven el presente, que tienen la capacidad de disfrutar y entender que ser feliz es posible, aunque cueste.
            Es por eso que decir: “reir es necesario” no es algo antojadizo, sino muy cierto. Y es que soltar una carcajada no solamente tiene relación con la felicidad, también con la salud y el estilo de vida que cada uno lleva. Reir a diario es beneficioso para todo eso e incluso para prevenir enfermedades.
            Quizás por esa falta de risa que se observa en nuestra sociedad es que se ha hecho necesario que haya grupos de personas que se reunan para simplemente reir.  Puede sonar extraño, pero para aquellos que lo necesitan, unos pocos minutos de risa al día son una verdadera terapia que les ayuda a ver la vida de manera diferente.

El poder de la risa

            Un  “docente en risoterapia”, el chileno Juan Antonio Salas  cuenta que la risa tiene innumerables beneficios: “produce aceleración del ritmo cardíaco y un aumento de entrada de oxígeno al cerebro. También ayuda a reducir el estrés y a fortalecer el sistema inmunológico ante cualquier enfermedad”.
            Continúa el terapeuta diciendo que en las investigaciones realizadas en torno a la risa, indican que “las personas risueñas y con sentido del humor sufren un 40 % menos de infartos y logran vivir al menos 4 años por encima de la media”. Aunque sea por sobrevivencia, vale la pena reirse un poco más de lo usual.
            Y aún quedan beneficios por citar! El arte de reir estimula la secreción de sustancias bioquímicas, tales como dopamina (neurotransmisor que eleva el estado de ánimo) y serotonina (con propiedades analgésicas y calmantes), disminuye el cortisol (una de las hormonas causantes del estrés), aumenta la inmunoglobulina A  y la gamma-interferón (sustancias muy importantes frente a las infecciones).

Una terapia basada en la risa

        Los científicos que han estudiado el tema,  destacan lo notorio de los cambios  orgánicos que experimentan las personas al reir. Eso bien puede utilizarse como tratamiento para pacientes que necesitan por ejemplo, aumentar su apetito  o salir de una depresión.
            Así ha surgido la risoterapia, como técnica que utiliza las carcajadas para ayudar – de manera complementaria a la medicina tradicional – a mejorar la salud y calidad de vida de las personas que lo necesitan.
            La risoterapia es calificada como una estrategia y no como una terapia pues no cura por si misma. Es una ayuda auxiliar, complementaria, preventiva y holística. Con este concepto se enfatiza que no es posible curar enfermedades solo con el uso de la risa. Pero si es un instrumento que ayuda a ver la vida con humor, desde el lado lúdico, positivo y optimista.
           Juan Antonio Salas agrega que la utilización de la risa como apoyo terapéutico implica “una apertura hacia el amor, el desarrollo personal, la comunicación y el autoconocimiento”, siendo algunos de los padecimientos que trata “la depresión y tristeza, enfermedades psicosomáticas, el insomnio (la risa produce un “descanso positivo” que invita al sueño placentero), el miedo y la la timidez entre otros.
         Para Juan Antonio, reirse de buena gana es siempre posible, incluso en ciudades como en las que vivimos (que siempre las vemos muy grises).  “Es cosa de detenerse y observar” sin dejarse llevar por las preocupaciones y dejando de lado aquella risa “dañina” que se usa en desmedro de los demás. “El mundo está plagado de comicidad y de juego, solo hay que estar en sintonía con la vida y con el sentido de humor”  asevera.
           
         Existe también el yoga de la risa, en el que las carcajadas se experimentan desde la persona en si. No se usan recursos externos, sino las experiencias propias para hacer pasar por el cuerpo la respiración y ejercicios de risa. Ya habrá más adelante, oportunidad para compartir con usted amigo lector  sobre este tema.

              Hasta pronto!!

Fuente: Wikipedia
             http://www.puntovital.cl/salud/