miércoles, 15 de octubre de 2014

El Inventor del LED rojo se siente Insultado por quedar fuera del Nobel

Según las normas que rigen la entrega de los premios Nobel, cada uno solo podrá ser concedido a un máximo de tres personas cada vez. Bien por una cuestión de rigidez de las normas, bien por apropiación de resultados ajenos, bien por olvido histórico, no son pocos los casos en los que un contribuyente esencial  a un descubrimiento ha quedado fuera del radar de la academia sueca al reconocer el avance.
         Con el anuncio en la pasada semana del Nobel de Física 2014 a los inventores del LED azul podríamos estar ante un nuevo caso. O eso piensa Nick Holonyak, inventor del LED original, el rojo. Y lo cierto es que no le falta algo de razón, puesto que su aportación está en la base del invento premiado, y no se habría podido obtener sin él.
        El mismo ha reconocido que está molesto con el comité que selecciona a los ganadores del Nobel. Holonyak, profesor retirado de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Informática de la Universidad de Illinois, desarrolló el primer diodo emisor de luz en 1,962, un invento que hizo posibles muchas otras tecnologías, como las redes de fibra óptica o el DVD. Por ello, durante años escuchó a sus colegas decir que algún día recibiría el Nobel.
         Pasaron las décadas y el premio no llegó, pero el físico nunca consideró que su avance estuviese siendo despreciado. Más bien opinaba que había muchos y muy buenas aportaciones compitiendo por la atención del comité.

LED rojo, LED azul: no es solo una cuestión de colores

       Pero recibió una sorpresa dulce y amarga a partes iguales: los investigadores japoneses Isamu Akasaki y Hiroshi Amano y el japonamericano Shuji Nakamura fueron anunciados como los ganadores del Nobel de Física 2,014 por alcanzar un logro largamente perseguido: la invención del LED azul.
           Parece un detalle superficial, pero el color de la luz azul es importante. Holonyak  creó el LED rojo en 1,962, y el verde llegó cinco años después de la mano de George Craford, alumno del primero en la universidad y posteriormente ingeniero de HP.  Faltaba sumar la luz azul a la ecuación para obtener la luz blanca con la mezcla. Así se podrían fabricar lámparas más eficientes, así como terminar construyendo las pantallas de los teléfonos celulares y de los televisores actuales.
           A pesar de las investigaciones y los esfuerzos al respecto, no fue hasta los 90 cuando se alcanzó el objetivo. Y es que hasta ese momento no estuvieron disponibles los materiales y la tecnología necesarios para fabricar un LED azul. Los LED generan luz a través de un fenómeno llamado electroluminiscencia, que consiste en un material que emite luz cuando una corriente eléctrica lo cruza. La longitud de onda, y por tanto el color de la luz, depende del material utilizado.
            El problema es que muchos tipos de materiales emiten luz roja, amarilla y verde, pero el color azul era difícil de obtener. Hasta que en 1,994, Akasaki, Amano y Nakamura se pusieron manos a la obra con el nitruro de galio, un material que ya se había probado pero con el que no había habido éxito hasta el momento por la dificultad de conseguir cristales de calidad suficiente para emplearlos en LEDs. En grupos de investigación distintos, los tres investigadores trabajaron durante años hasta obtener un resultado eficaz. Desde entonces, en dos décadas, ha cambiado la forma en que iluminamos el mundo, y por eso se les ha concedido este premio.
          Halonyak argumenta, con razón, que sin el trabajo de su equipo, éste logro posterior nunca habría tenido lugar. “El LED tal y como lo conocemos viene de nosotros. No se habría llegado al LED azul sin nuestro trabajo”, ha dicho en declaraciones a Associated Press. El físico asegura que hacía ya tiempo que había aceptado que nunca ganaría el Nobel. “No pasa nada, ya soy viejo. Pero esto es insultante”

“No es justo para los que vinieron antes”

          Como decimos, la Academia Sueca tiene que seguir unas normas estrictas a la hora de conceder los premios. Lo que si hace en ocasiones es mencionar, en los motivos y la explicación de su reconocimiento, otras aportaciones que hayan quedado fuera del galardón. Lo hizo el año pasado con el CERN, que tuvo un papel fundamental en el descubrimiento del bosón de Higgs, ya que fueron los grupos de investigación de este centro los que diseñaron y realizaron los experimentos que dieron como resultado la confirmación de las teorías planteadas por Peter Higgs y François Englert décadas antes.
          En esta ocasión, Holonyak también está incluido en esas menciones, pero su caso es distinto. No se puede premiar a entes colectivos, el CERN no podría haber sido premiado en ningún caso. Con Holonyak no había este restricción, y se quedó fuera igualmente.
        Dueño de varias patentes y de un puñado de prestigiosos reconocimientos, el científico quiere dejar muy claro que no es su intención menospreciar el trabajo de los premiados, pero si señalar que el trabajo con el LED azul no puede separarse del llevado a cabo para crear el LED original, y de toda la gente que participó en el invento. “No es justo para ellos”.

            Hasta pronto!!


Fuente:www.elconfidencial.com/tecnologia/