viernes, 7 de marzo de 2014

Estrés Infantil

      La infancia es un período que se caracteriza por cambios muy frecuentes. Los niños deben hacer frente a retos que exigen la superación de las transiciones  de una etapa a otra.  Y precisamente, esos retos son eventos que pueden convertirse en acontecimientos estresantes que pueden comprometer el proceso evolutivo normal de un niño, en el lapso que va desde su nacimiento hasta los 13 años de edad aproximadamente. Además de esos retos por los que pasan todos, hay también otros eventos vitales que acontecen para numerosos niños (no a todos) y fianlmente hay eventos excepcionales.

            Por ello, padres, maestros, profesores, profesionales de la salud y aquellas otras personas presentes en las relaciones del niño, deben esforzarse en la comprensión del estrés en los niños, para lograr que haya un ambiente adecuado para la buena salud mental de ellos en el seno familiar, en sus relaciones sociales y en su desenvolvimiento escolar,
            Para un mejor entendimiento del estrés infantil, se debe estar alerta ante cuatro aspectos muy importantes que orientan tanto en la observación de los niños así como en la forma de tratar de ayudarlos:
  1. Los estresores que afectan al niño. Qué eventos o estímulos lo estresan?
  2. La percepción del niño sobre los estresores. Cree el niño que no podrá hacer frente a los estresores? Qué piensa sobre la posibilidad de controlar lo que le sucede?
  3. Impacto del estrés en el desempeño escolar, relaciones sociales y familiares, salud física.
  4. Qué comportamiento  adopta para ajustarse al estrés? Reacciona con comportamientos aleatorios? Qué tipo de conducta ante el estrés  está adoptando el niño?
         Esos factores son puntos claves para la investigación, la intervención terapéutica y la prevención.

          Para definir que es estrés se pueden tomar tres enfoques como puntos de referencia:
Como Estímulo: la monotonía, el aislamiento, el trabajo prolongado bajo presión de tiempo, el calor, cambio abrupto de ambiente, etc., son condiciones estresantes cuyos efectos provocan generalmente reacciones de adaptación. Sin embargo, a veces esas reacciones pueden no ser adaptativas. Visto así, el estrés es en si mismo un estresor.
Como Respuesta: el niño responde exhibiendo conductas que intentan adaptarlo al estresor.
Contexto Escolar: la principal fuente de estresores en la edad escolar se ubica en el contexto escolar. Esto lo demostró Madders (1987), quien identificó una relación de eventos estresantes escolares y extraescolares, después de observar una clase en el nivel primario:
·         Pérdida de algún padre (por fallecimiento o divorcio).
·         Orinarse en clase.
·         Perderse; ser dejado solo.
·         Ser molestado por niños mayores.
·         Ser el último en lograr algo.
·         Ser ridiculizado en clase. Peleas entre los padres.
·         Mudarse a un nuevo colegio o salón.
·         Ir al dentista o al hospital.
·         Paseos y exámenes.
·         Llevar a la casa un reporte negativo del colegio. 
·         Romper o perder cosas.
·         Ser diferente (en algún aspecto).
·         Un nuevo bebé en la familia.
·         Hacer algo ante un público.
·         Llegar tarde al colegio.

         L
os niños pueden mostrar ciertos patrones en sus reacciones frente a los estresores.   Estas reacciones son intentos adaptativos para ajustarse a las demandas del ambiente estresante (Chandler y Maurer, 1996).
Es por tanto muy necesario que padres , maestros y profesores actúen con sensibilidad ante las necesidades adaptativas de los niños. Además, se debe tomar en cuenta que gran parte de los estresores  y recursos adaptativos provienen de las relaciones que se mantienen en el hogar y en el colegio. Hay ciertos patrones de reacción al estrés que son predecibles, ya sea porque estén vinculados a etapas del desarrollo o a conocidas clasificaciones clínicas de la conducta infantil. Los padres y educadores pueden entonces estar mejor orientados al conocer el rango de posibles reacciones de sus hijos ante potenciales estresores previamente identificados.
Signos y señales que indican que un niño puede estar experimentando estrés:
·         Dolor de cabeza
·         Resfriados frecuentes
·         Dolor de cuello
·         Irritabilidad creciente
·         Tristeza
·         Pánico o enojo
·         Estar mas inquieto de lo normal
·         Problemas para relajarse o dormir
·         Letargo o somnolencia
·         Exceso de energía
·         Retroceso en las conductas madurativas
·         Hábitos nerviosos: comer uñas, chupar dedo, etc.
·         Problemas con sus compañeros.

Técnicas para ayudar a niños con estrés

  • Contacto físico: Los abrazos ayudan a los niños a relajarse y acrecentar su autoestima.
  • Escúchelos: Pregúnteles como se sienten.
  • Aliéntelos: Ayúdelos a encontrar algo que hagan bien y dígales cuan orgulloso se siente de ellos.
  • Honestidad y apertura: Hábleles y aliéntelos a expresar sus sentimientos alegremente.
  • Seguridad: trate de ser consistente.
  • Ejercicio físico: el ejercicio ayuda a quemar sentimientos estresantes.
  • Humor: Ayude al niño a ver el lado gracioso de las cosas.
  • Silencio: Permítales un tiempo para estar en tranquilidad y silencio.
  • Dieta balanceada: Ayúdeles enseñándoles a comer sanamente
Enséñeles a reconocer los síntomas del estrés y los cambios que ocurrirán en ellos mismos, por ejemplo: los latidos del corazón, sudoración de las palmas, respiración rápida, dolores de cabeza, resfriados, músculos tensos, sentimientos nerviosos y de pánico.

Hasta pronto!!

Tomado de psicoPedagogía,com, marzo de 2014