viernes, 4 de octubre de 2013

VACACIONES!! Todos las necesitamos

Vacaciones!

Descansar!
Olvidarse del trabajo!
Conocer mundo!
Dias alegres!
Estupendo!

Pero, por cuanto tiempo? Esta duda impulsó a ciertos investigadores holandeses a realizar un estudio para medir como influyen las vacaciones en la felicidad y alegría de las personas, y cuanto tiempo dura ese impacto. Consultaron a 1530 holandeses, durante 32 semanas, de los cuales 974 de ellos tomaron vacaciones en ese lapso.

El trabajo, publicado en Journal Applied Research in Quality of Life, concluyó que el mas grande estímulo en sentirse mas feliz surge en los dias previos, planificando la vacación! En promedio ese bienestar dura alrededor de ocho semanas cuando se está programando lo que se desea hacer.

Concluidas las vacaciones, la mayor parte de la gente sintió que el nivel de alegría y felicidad alcanzados, bajaba rápidamente a los niveles de días atrás. La rapidez de esa caida estuvo muy afectada por la intensidad del disfrute o del estrés vivido durante el período vacacional. Aun mas, aquellos que calificaron sus vacaciones como “neutras” o “estresantes”, sintieron la carencia de momentos alegres inmediatamente después de sus vacaciones.

 Aun mas sorprendente!! En los casos de vacacionistas que describieron sus viajes como “relajantes”, apenas a las dos semanas de retornar ya no se sentían mas felices que aquellos que no salieron de vacaciones

 “La gente se siente feliz con las vacaciones”, dice Jeroen Nawijn (director del estudio), “pero es aquél que está anticipando su viaje de vacaciones quien vive ese torbellino de felicidad”. “Cuando regresa ese efecto desaparece muy prontamente”,

 “La lección para cualquier persona es que la mayor alegría está en programar su viaje de vacaciones” dice Mr. Nawijn. “Eso significa que si hace mas viajes por año Ud. será mas feliz. Si tiene dos semanas anuales para vacaciones, divídalas en dos vacaciones de una semana cada una”.

La conclusión es que el máximo incremento de felicidad y alegría se vive programando las vacaciones, y una vez disfrutadas y terminadas regresaremos a nuestras condiciones iniciales.

Una de las razones para no sentir un incremento sensible de bienestar después del viaje de vacaciones tiene que ver con el estrés de regresar al trabajo. Para otros vacacionistas, es porque sus días de disfrute fueron “incómodos”, ya sea por desacuerdos con sus acompañantes, o por malestares de salud.

“La gente regresa al trabajo” dice Mr. Nawijn. “Hay que retomar el ritmo. Y la mayor parte de las veces hay una gran cantidad de trabajo por hacer”.

Volvemos a la rutina, a trabajar de nuevo, vivir de nuevo las angustias que ya traíamos! Pero si disfrutamos unas excelentes vacaciones, podremos decir:

Lo bailado no nos lo quita nadie!!! 

Que opina Ud.?