jueves, 10 de octubre de 2013

Practicar la Gratitud le ayudará a tener mas satisfacciones en su vida



Hoy he tenido la oportunidad de vivir una gran experiencia. Tengo un amigo, nonagenario, a quien le falleció su esposa hace pocos días atrás.  Le llamé para expresarle mi solidaridad a él y al resto de su familia ante el dolor que les embarga. En la triste conversación mi amigo dijo, refiriéndose a su esposa, algo conmovedor que es para no olvidar:

 “Fueron mas de 70 años de vida matrimonial, con sus buenos y malos momentos, pero llenos de amor. A pesar del profundo dolor que tengo por su partida, mientras viva le estaré eternamente agradecido por haberme proporcionado tanta felicidad durante esos años

Expresiones como ésta  se escuchan pocas veces. Hay dos aspectos resaltantes en ella. Uno, el intenso amor por su esposa que lo hizo sentirse feliz mientras estuvieron juntos. Dos, la inmensa gratitud que llena su adolorido espíritu. Y es sobre esto último escribiremos hoy:  GRATITUD.

El sentimiento de gratitud está vinculado al agradecimiento, que es la acción y efecto de agradecer. Este verbo, justamente, significa sentir gratitud. Por lo tanto, el individuo que siente gratitud desea agradecer el beneficio recibido.

La gratitud es, además de un valor importante para sostener en la vida, una herramienta muy importante para aprender a apreciar las cosas buenas que nos tocan y a sobrellevar mejor las dificultades. 

          La gratitud tiene el poder de convertir las dificultades en oportunidades, los problemas en solución y las pérdidas en ganancias. Estas son tres magníficas razones para practicarla. Hay muchas formas de practicar la gratitud. Por ejemplo,
  •           llevar un diario de las cosas por las que estamos agradecidos,
  • ·   compartir con un amigo, o ser querido, tres de las cosas buenas que vivimos cada día,
  • ·    manifestar agradecimiento de manera muy efusiva a las personas que nos han ayudado.


En un experimento donde algunos participantes escribieron cada día de las cosas por las que quedaban agradecidos, se observó que su humor mejoró sustancialmente solo con esa práctica.

En suma, ser agradecido por lo que se es, y por lo que se tiene, parece ser realmente un potente imán para la felicidad.

 Probar no cuesta nada.


Hasta pronto.